El cansancio de una guerra que se prolonga desde 2022 comienza a sentirse no solo en los frentes de batalla, sino también en los pasillos diplomáticos. Este miércoles, el presidente ucraniano Volodimir Zelensky sorprendió al mundo al respaldar la propuesta de Donald Trump de congelar el conflicto con Rusia en las líneas actuales del frente, aunque admitió que “no cree que Putin la acepte”.
Durante su visita a Oslo, en la primera escala de una nueva gira europea, Zelensky calificó la propuesta como “un buen compromiso”. Según explicó, Trump le propuso: “Quedémonos donde estamos y comencemos la conversación”. Pero el líder ucraniano no se mostró del todo convencido de que el Kremlin esté dispuesto a dialogar sin condiciones.
Trump busca mediar, pero Putin no cede
Trump, quien intenta proyectarse como el mediador global capaz de poner fin a la guerra más devastadora de Europa en décadas, anunció que canceló una cumbre en Budapest con Putin por temor a una “reunión sin sentido”. Sin embargo, desde Moscú, el viceministro de Exteriores Sergei Ryabkov afirmó que los preparativos para el encuentro “siguen en curso”, aunque sin fecha confirmada.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, respondió con frialdad: “Nadie quiere perder el tiempo, ni el presidente Trump ni el presidente Putin”. La respuesta deja entrever la falta de confianza mutua y el clima de desconfianza que domina las relaciones entre Washington y Moscú.
Ucrania en alerta: más ataques rusos y daños civiles
Mientras las declaraciones diplomáticas recorren el mundo, la realidad en Ucrania sigue marcada por el dolor. La noche del martes al miércoles, Rusia lanzó 405 drones y 28 misiles contra ciudades ucranianas, según el ejército de Kiev. Siete personas murieron, y miles quedaron sin electricidad tras los impactos a la infraestructura energética.
Zelensky denunció que los ataques demuestran que “Rusia no siente suficiente presión internacional” y compartió imágenes desgarradoras de un jardín de infantes destruido en Kharkiv, donde rescatistas evacuaron a niños entre escombros y cristales rotos.
La gira europea de Zelensky: apoyo, alianzas y resistencia
La visita a Noruega es solo la primera parada de una gira clave que llevará al presidente ucraniano por Suecia, Bruselas y Londres. El objetivo es claro: reforzar el respaldo militar y humanitario de Europa en un momento donde la guerra parece haberse estancado.
Europa, sin embargo, muestra signos de fatiga. A pesar del firme apoyo económico y militar, las divisiones políticas internas en varios países amenazan con enfriar la unidad frente a Moscú. Zelensky busca reavivar esa solidaridad apelando a la estabilidad del continente y a la defensa de los valores democráticos.
Un conflicto congelado, pero no resuelto
La propuesta de Trump de congelar el conflicto “donde están las tropas” podría detener la sangría de vidas, pero implicaría aceptar que Rusia conserva una quinta parte del territorio ucraniano. Para Kiev, eso equivale a una derrota parcial; para Moscú, una victoria sin concesiones.
Aun así, Zelensky no descarta la vía diplomática. “Cualquier esfuerzo por la paz es bienvenido, siempre que no signifique rendición”, afirmó. Con más de dos años de guerra, decenas de miles de muertos y ciudades devastadas, Ucrania se encuentra en una encrucijada histórica entre la resistencia y la negociación.
