Valla en frontera revela millonaria recompensa por Nicolás Maduro

Valla en frontera revela millonaria recompensa por Nicolás Maduro
Valla en frontera revela millonaria recompensa por Nicolás Maduro

La mañana del 23 de agosto de 2025, los habitantes de Villa del Rosario, Norte de Santander, amanecieron con una sorpresa en plena carretera internacional: una valla gigante anunciaba la recompensa de Estados Unidos por Nicolás Maduro (50 millones de dólares) y Diosdado Cabello (25 millones).

Los transeúntes grabaron videos que rápidamente se viralizaron en redes sociales. Algunos lo celebraron como un acto de valentía; otros lo vieron como una provocación peligrosa.

El origen de la recompensa y las acusaciones

La valla hacía eco de la decisión tomada el 7 de agosto por Washington de aumentar las recompensas dentro del Programa de Recompensas por Narcóticos (NRP).

Maduro y Cabello son señalados por la justicia estadounidense de liderar el Cartel de los Soles, organización acusada de traficar toneladas de cocaína hacia EE.UU. y de operar como una red de narcoterrorismo.

El secretario de Estado, Marco Rubio, fue tajante en redes sociales: “Maduro debe ser llevado ante la justicia; lidera un cartel despiadado que oprime a Venezuela”.

El misterioso retiro del cartel en Villa del Rosario

Horas después de su instalación, un hombre con gorra negra llegó en automóvil, desmontó la valla, la dobló bajo el brazo y desapareció.

La alcaldía de Villa del Rosario confirmó que el anuncio no tenía permisos legales. El secretario de Gobierno, José Guillermo Ruiz, explicó que se ordenó desmontar la publicidad “por incumplir los requisitos municipales”.

Sin embargo, la rapidez de la acción despertó suspicacias: ¿se trató solo de un asunto administrativo o de presiones políticas?

Estados Unidos intensifica la presión internacional

En paralelo, la justicia estadounidense avanzó en la incautación de bienes ligados a Maduro y su círculo: 700 millones de dólares en propiedades, aviones, caballos y mansiones en el Caribe y Florida.

La fiscal general Pamela Bondi lo calificó de “uno de los mayores narcotraficantes del mundo y amenaza a la seguridad nacional”.

Senadores como Bernie Moreno y Carlos Giménez exigieron endurecer la presión: “50 millones para quien capture a Maduro, el verdugo de Venezuela”.

La respuesta de Caracas: milicianos y propaganda

Maduro no tardó en reaccionar. Ordenó desplegar 4,5 millones de milicianos en todo el país, asegurando que la “patria no se doblegará ante el imperio”.

Desde Caracas, voceros oficiales tacharon la recompensa de “agresión ilegal” y reafirmaron su discurso de soberanía frente a lo que consideran un intento de golpe blando internacional.

La frontera como escenario de tensión

La valla retirada fue más que un anuncio: se convirtió en símbolo del pulso geopolítico que se libra entre Estados Unidos, Colombia y Venezuela.

Mientras unos la ven como un recordatorio de la justicia pendiente contra un régimen acusado de narcoterrorismo, otros advierten que este tipo de mensajes pueden escalar la tensión en la frontera más caliente de Sudamérica.

Un capítulo abierto en la presión internacional

La recompensa multimillonaria y la aparición de la valla fronteriza confirman que la estrategia de Washington busca cercar a Maduro en todos los frentes: judicial, financiero y diplomático.

Lo ocurrido en Villa del Rosario demuestra que incluso una valla puede convertirse en un acto político cargado de simbolismo y riesgo.

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