Trump y la OMS: ¿Qué significa para la salud global la salida de EE. UU.?

La decisión de Trump de abandonar la OMS no solo afecta la cooperación internacional, sino también expone a EE. UU. y al mundo a riesgos sanitarios globales.

Estados Unidos y la OMS: un rompimiento con profundas implicaciones

Donald Trump ha cumplido con su estilo característico: decisiones tajantes, poco diálogo y consecuencias globales. En su segundo mandato, la orden ejecutiva de abandonar la Organización Mundial de la Salud (OMS) sacude los cimientos de la cooperación sanitaria internacional.

Trump argumenta dos motivos principales:

  1. La supuesta mala gestión de la pandemia de Covid-19, enfatizando el origen del virus en China.
  2. La disparidad en las aportaciones económicas, destacando que China contribuye menos que EE. UU.

Sin embargo, estas razones, aunque políticamente convenientes para Trump, tienen un costo global. La salida de EE. UU. significa la interrupción de financiamiento clave para programas esenciales de la OMS que afectan desde la prevención de pandemias hasta la lucha contra enfermedades mortales en los países más vulnerables.

¿Qué pierde el mundo con la salida de EE. UU. de la OMS?

La Organización Mundial de la Salud ha sido un pilar en la prevención, control y erradicación de enfermedades que afectan a millones de personas, especialmente en regiones vulnerables de África, Asia y América Latina.

1. Prevención de brotes infecciosos:

La OMS responde a brotes como el ébola o el sarampión, evitando su propagación transfronteriza y mutaciones peligrosas. La pérdida del apoyo financiero de EE. UU. dificulta estas respuestas inmediatas.

2. Reducción de muertes por VIH/SIDA:

En los últimos 20 años, las muertes por VIH/SIDA se han reducido en un 70% gracias a los esfuerzos coordinados de la OMS. Este progreso podría estancarse o retroceder sin fondos suficientes.

3. Lucha contra la desnutrición:

La OMS lidera programas en países con altos índices de pobreza, combatiendo la desnutrición infantil, un problema que impacta generaciones enteras.

4. Vacunación global:

Programas para erradicar enfermedades como la polio, el sarampión y la difteria dependen en gran medida de los recursos internacionales, incluidos los de EE. UU.

¿Quién ocupará el vacío?

“Todos los vacíos se llenan”, dice la máxima, y en este caso, las naciones BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) podrían tomar la batuta de la salud global. La salida de EE. UU. abre la puerta para que potencias como China refuercen su liderazgo, como ya ocurrió cuando Trump retiró a EE. UU. de la UNESCO durante su primer mandato.

En ese caso, China ocupó el vacío dejado por EE. UU. en discusiones clave, como el desarrollo de la inteligencia artificial. Algo similar podría suceder en el ámbito de la salud, relegando a Estados Unidos en decisiones globales que afectarán incluso a su propia población.

Las consecuencias para Estados Unidos

Trump y sus asesores parecen no considerar que las decisiones unilaterales tienen efectos secundarios:

1. Exposición a nuevas pandemias:

La movilidad global es inevitable. Brotes de enfermedades en otros países pueden llegar más fácilmente a EE. UU., especialmente con el rezago en vacunación infantil que enfrenta el país.

2. El auge del movimiento antivacunas:

Nombrar a un Secretario de Salud como Robert F. Kennedy Jr., un reconocido antivacunas, agrava el problema. La combinación de una postura antivacunas con la desconexión de la OMS puede ser una receta para futuros desastres sanitarios.

3. Dependencia científica:

Menospreciar los descubrimientos de otros países limita el acceso a avances científicos que podrían salvar vidas en EE. UU.

¿Es esta una jugada calculada?

Aunque Trump parece calcular sus movimientos, el mundo es más complejo de lo que sus respuestas viscerales parecen considerar. Retirarse de la OMS puede:

  • Debilitar la capacidad de respuesta de EE. UU. frente a amenazas globales.
  • Fortalecer a potencias rivales como China, que podrían ocupar el vacío de liderazgo.

El precedente ya existe. Durante los cinco años en que EE. UU. estuvo fuera de la UNESCO, se quedó fuera de discusiones cruciales sobre inteligencia artificial. Ahora, el aislamiento en temas de salud podría tener un efecto similar, dejando a Trump y su administración en una posición menos influyente en el panorama internacional.

Un costo global para decisiones unilaterales

El abandono de la OMS por parte de Estados Unidos no es solo un mensaje político; es una decisión que afectará la salud global y la seguridad sanitaria de su propia población.

Si bien es posible que otros países y bloques como los BRICS ocupen el vacío, las consecuencias para la cooperación internacional y la prevención de futuras pandemias son incalculables. Como en el caso de la UNESCO, la salida de Trump puede ser temporal, pero el daño ya estará hecho. La pregunta clave es: ¿realmente puede Estados Unidos darse el lujo de dejar que otros lideren el futuro de la salud global?

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