Trump prepara una política exterior agresiva: amenazas a Panamá y Groenlandia

Con un enfoque más agresivo, Trump plantea la idea de retomar el control del Canal de Panamá y comprar Groenlandia. ¿Qué busca el nuevo presidente con estos movimientos?

Donald Trump, el presidente electo de los Estados Unidos, está generando controversia con sus primeras propuestas en materia de política exterior. A tan solo unas semanas de asumir el cargo el 20 de enero, ya ha dejado claro que su enfoque no será sutil ni diplomático.

En sus más recientes declaraciones, Trump lanzó amenazas directas contra países aliados de Estados Unidos, incluidos Panamá y Dinamarca, sugiriendo que el Canal de Panamá debería ser controlado nuevamente por Estados Unidos y reafirmando su deseo de adquirir Groenlandia, un territorio danés de importancia estratégica.

Estas declaraciones, tan inusuales como polémicas, han generado un debate sobre la dirección que tomará la política exterior de su nuevo gobierno. Si bien sus seguidores argumentan que estas posturas son una manifestación del principio de «América primero», sus críticos señalan que esta postura podría aislar a Estados Unidos de aliados clave y fortalecer la influencia de rivales como China y Rusia.

La amenaza a Panamá: ¿por qué Trump quiere el control del Canal?

El Canal de Panamá, una de las principales vías de navegación del comercio mundial, ha sido un tema recurrente en las discusiones sobre la política exterior estadounidense. Trump no ha ocultado su interés por retomar el control de esta vital arteria, alegando que Panamá cobra tarifas demasiado altas a los cargadores que utilizan el canal. Según Trump, Estados Unidos debería reafirmar su control sobre esta vía para garantizar que el canal no termine «en manos equivocadas», refiriéndose a la creciente influencia de China en América Latina.

Esta amenaza ha sido rechazada por Panamá, que a través de su presidente ha declarado firmemente que el país no está dispuesto a ceder ante presiones extranjeras. Sin embargo, para algunos analistas, este enfoque de Trump podría ser más una táctica para negociar mejores condiciones con Panamá que una amenaza real de intervención.

Groenlandia: un territorio estratégico para Estados Unidos

Además de sus tensiones con Panamá, Trump ha revivido una propuesta que causó revuelo durante su primer mandato: la compra de Groenlandia. Aunque la idea fue rechazada rotundamente por Dinamarca cuando Trump la mencionó en 2019, él nunca abandonó su interés por este territorio, cada vez más relevante debido al cambio climático y el deshielo en el Ártico.

Groenlandia, que forma parte del Reino de Dinamarca, se ha convertido en una región estratégica debido a las nuevas rutas comerciales que se están abriendo en el Ártico, impulsadas por el derretimiento de los casquetes polares. Trump ha sugerido que Estados Unidos podría establecer una relación especial con Groenlandia a través de un Pacto de Libre Asociación, similar al que mantiene con algunos territorios del Pacífico.

El trasfondo de la estrategia: influencia china y presión sobre aliados

Las amenazas de Trump a Panamá y Dinamarca tienen un trasfondo más amplio: la creciente influencia de China en América Latina y el Ártico. Según algunos asesores de Trump, Estados Unidos debe actuar con firmeza para contrarrestar el poder económico y político de China, especialmente en regiones estratégicas como el Canal de Panamá y Groenlandia.

Trump ha dejado claro que su prioridad será siempre lo que considera “los intereses de Estados Unidos”, sin preocuparse por las posibles repercusiones diplomáticas con sus aliados. Sin embargo, expertos como John Bolton, exasesor de seguridad nacional durante su primer mandato, advierten que este enfoque podría llevar a Estados Unidos a perder el apoyo de aliados clave, empujándolos hacia potencias rivales como China o Rusia.

¿Qué significa esto para el futuro de América Latina y las relaciones internacionales?

Si Trump mantiene su postura, América Latina podría verse afectada por una política exterior más confrontativa y unilateral. La relación con países como Panamá y México, con los cuales ha tenido roces previos, podría volverse aún más tensa. Además, su enfoque agresivo podría tener implicaciones para las alianzas regionales y el equilibrio geopolítico en el hemisferio occidental.

El impacto también podría extenderse más allá de las fronteras de América Latina. Si las amenazas de Trump se concretan, podrían modificar la dinámica de las relaciones internacionales en todo el mundo, especialmente en el Ártico, donde las potencias globales compiten por el control de nuevas rutas comerciales y recursos naturales.

Conclusión: La política exterior de Trump está en marcha

Con su llegada a la Casa Blanca, Donald Trump parece dispuesto a llevar a cabo una política exterior audaz, cargada de amenazas y decisiones unilaterales. Su enfoque en el Canal de Panamá y Groenlandia es solo el comienzo de lo que podría ser una presidencia caracterizada por una postura más beligerante en los asuntos internacionales.

Mientras algunos lo apoyan como un defensor de los intereses de Estados Unidos, otros se preocupan por las posibles consecuencias de alienar a aliados clave y fortalecer a sus rivales. El tiempo dirá si esta estrategia será efectiva o si traerá consigo más conflictos internacionales.

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