Los gigantes automovilísticos europeos Stellantis y Volkswagen Group han presentado unos resultados financieros desoladores para la primera mitad de 2025. Las cifras, que revelan pérdidas y caídas de beneficios de miles de millones de euros, exponen el duro impacto de los aranceles estadounidenses y la debilidad de la demanda.
La industria automotriz europea, uno de los principales motores económicos del continente, atraviesa una profunda crisis. Los resultados financieros del primer semestre de 2025 publicados por Stellantis y Volkswagen Group pintan un panorama sombrío, marcado por el impacto directo de las tensiones comerciales globales y una contracción en la demanda de los consumidores.
Stellantis, el conglomerado que agrupa a marcas como Peugeot, Citroën, Fiat, Jeep y Chrysler, ha sido el más golpeado. La compañía ha reportado una pérdida neta preliminar de 2,300 millones de euros ($2.7 mil millones) y un consumo de efectivo de la misma magnitud para los primeros seis meses del año. Estas cifras contrastan fuertemente con los beneficios obtenidos en el mismo periodo del año anterior.
Por su parte, Volkswagen Group, aunque se mantiene en beneficios, ha visto su beneficio neto recortado en un 36%, hasta los 4,005 millones de euros.
El Doble Golpe: Aranceles y Demanda Débil
Las causas de este desplome son multifactoriales, pero dos destacan por encima de las demás: los aranceles impuestos por Estados Unidos y la debilidad del mercado.
Impacto de los Aranceles: Los aranceles estadounidenses han tenido un coste directo y cuantificable. Stellantis cifró el impacto negativo en su resultado operativo en unos 300-330 millones de euros solo en el primer semestre. Volkswagen, por su parte, reportó un golpe de 1,300 millones de euros en su beneficio operativo por la misma causa. El impacto no es solo monetario; Stellantis tuvo que reducir sus envíos a Norteamérica en un drástico 25% en el segundo trimestre para mitigar el efecto de las tarifas en sus vehículos importados.
Caída de la Demanda: Ambos grupos citan una «débil demanda» en mercados clave, especialmente en Europa, como un factor crucial. El entorno de incertidumbre económica y la inflación persistente han mermado la confianza del consumidor, que pospone la compra de bienes de alto valor como los automóviles. Esta situación se agrava en el sector del lujo, donde marcas de VW como Audi y Porsche han visto sus beneficios desplomarse un 64% y un 91% respectivamente.
«El acuerdo comercial UE-EEUU es un ‘nuevo varapalo’ al sector agrario». – Declaración de Asaja Córdoba, reflejando el descontento en otros sectores también afectados por los aranceles.
Un Canario en la Mina de la Economía Europea
Estos resultados financieros son más que un problema para dos empresas; son una señal de alerta para toda la economía europea. El reciente acuerdo comercial entre la UE y EEUU, que fija un arancel del 15%, llegó demasiado tarde para evitar el daño de la primera mitad del año. Las pérdidas reportadas son el resultado de meses de incertidumbre en los que las empresas tuvieron que tomar decisiones drásticas, como pausar la producción, basándose en la amenaza de un escenario aún peor.
Más preocupante aún es la posibilidad de que esta crisis sea estructural y no solo coyuntural. La industria automotriz europea se enfrenta a una tormenta perfecta:
- Guerras Comerciales: La dependencia de mercados como EEUU y China la hace extremadamente vulnerable a disputas geopolíticas.
- Transición al Vehículo Eléctrico: La costosa reconversión hacia la electromovilidad consume ingentes cantidades de capital en un momento de bajos ingresos.
- Competencia China: La irrupción de marcas chinas de vehículos eléctricos con precios competitivos amenaza su cuota de mercado en Europa.
La crisis de gigantes como Stellantis y Volkswagen podría ser el «canario en la mina», un aviso temprano de un proceso de desindustrialización más amplio si Europa no logra navegar con éxito este nuevo y complejo entorno global. Las consecuencias de un declive sostenido en su sector industrial tendrían un efecto dominó sobre el empleo, la innovación y la prosperidad general del continente.
