SOS en Krome Miami: Protesta masiva de detenidos de ICE por hacinamiento y condiciones inhumanas

SOS en Krome Miami: Protesta masiva de detenidos de ICE por hacinamiento y condiciones inhumanas
"SOS" en Krome: Grito desesperado de detenidos

Más de un centenar de detenidos en el Centro de Detención Krome de ICE en Miami-Dade protagonizaron una impactante protesta el jueves, formando las letras «SOS» y «LIBRE» con sus cuerpos en el patio, denunciando hacinamiento y presuntas condiciones inhumanas. (Máx. 280 caracteres)

Una señal de auxilio desesperada emanó esta semana desde el interior del Centro de Detención Krome, operado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el oeste del condado de Miami-Dade.

El jueves, aunque la tensión persiste, más de 100 personas detenidas se congregaron en el patio de recreo para formar con sus cuerpos las letras «SOS» y la palabra «LIBRE», un mensaje visual contundente captado por helicópteros de noticias locales.

Esta acción fue una sentada pacífica para protestar contra el presunto hacinamiento, condiciones inhumanas, negligencia médica y procedimientos de liberación inconsistentes que, según denuncian, imperan en la instalación federal.

Denuncias de hacinamiento y trato inhumano

Familiares de los detenidos, apostados en las afueras del centro a lo largo de Krome Avenue, describieron a medios locales las caóticas condiciones que se viven dentro. Dion Erazo, por ejemplo, relató que a su hijastro se le negó atención médica oportuna y fue retenido en condiciones de frío extremo. Otras familias expresaron su frustración por la inconsistencia en los procesos de liberación y la falta de comunicación por parte de las autoridades del centro.

La situación de hacinamiento parece ser crítica. Informes indican que Krome está utilizando estructuras de carpas para albergar al exceso de detenidos; una de ellas ya aloja a 200 personas y se estaría preparando otra con capacidad para hasta 800 individuos.

Esta medida, aunque ICE la califica como una solución al «hacinamiento temporal» mientras se esfuerzan por cumplir con los estándares federales, podría estar reflejando una nueva y sostenida normalidad si las tasas de arrestos a nivel nacional continúan elevadas, convirtiendo a Krome en un microcosmos de una crisis de capacidad de detención a mayor escala.

 La protesta como último recurso

La dramática señal de «SOS» sugiere que los mecanismos internos de queja dentro de Krome son percibidos por los detenidos como ineficaces o inexistentes.

Esta forma de protesta pública y visual es un intento desesperado por atraer la atención externa –de medios de comunicación, organizaciones de derechos humanos y el público en general– hacia su difícil situación, tras sentir que sus reclamos sobre las condiciones de vida y el trato recibido no son atendidos adecuadamente por las vías oficiales.

 “»Estuvo llamando a las 8 a.m. diciendo que estaba listo, pero horas después, nada. Es como si nadie supiera lo que está pasando.» – Anna, familiar de un detenido en Krome.

Escrutinio político local y brechas de responsabilidad

La situación en Krome no ha pasado desapercibida para los líderes políticos locales. La alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, así como las congresistas Frederica Wilson y Debbie Wasserman Schultz, han expresado previamente su preocupación o han visitado las instalaciones para constatar las condiciones.

La representante Wilson, tras una visita en abril, señaló la presencia de las carpas y expresó dudas sobre si la instalación había sido «preparada» para su visita, una acusación que ICE negó.

A pesar de este escrutinio político local, la persistencia de los problemas de hacinamiento y las denuncias de maltrato, que culminaron en la protesta del «SOS», sugiere que existen limitaciones en la capacidad de supervisión y exigencia de responsabilidades por parte de las autoridades locales sobre las instalaciones federales ubicadas en sus jurisdicciones. Esto pone de manifiesto una posible brecha en la gobernanza y la rendición de cuentas cuando se trata de agencias federales como ICE.

Mientras tanto, la comunidad latina de Miami sigue de cerca estos acontecimientos, muchos con familiares o conocidos dentro del sistema de detención migratoria, en un contexto de intensificación de las políticas migratorias a nivel nacional.

Aunque sin amenaza directa para Miami por el momento, la formación de la Tormenta Tropical Bárbara en el Pacífico mexicano sirve como recordatorio de que la temporada de huracanes está activa, un tema siempre presente para los residentes del sur de la Florida.

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