Sanitas vuelve a manos privadas: radiografía de una EPS debilitada

Sanitas vuelve a manos privadas: radiografía de una EPS debilitada
Sanitas vuelve a manos privadas: radiografía de una EPS debilitada

La Superintendencia Nacional de Salud asumió el control de Sanitas EPS en junio de 2024, bajo la administración de Gustavo Petro, ante señales de dificultades financieras severas. El proceso buscaba garantizar la estabilidad de la entidad y proteger a sus 3.783 empleados y millones de usuarios.

Durante 15 meses, la EPS permaneció bajo supervisión estatal, enfrentando cuestionamientos sobre su liquidez, patrimonio técnico y capacidad de inversión en reservas. El grupo Keralty, propietario de Sanitas, denunció asfixia económica deliberada, mientras el Gobierno señalaba incumplimientos críticos en indicadores financieros.

Un empalme financiero complejo

El informe de empalme de septiembre de 2025 revela que Sanitas regresa a manos privadas con indicadores deteriorados. Entre las principales observaciones destacan:

  • Incumplimiento del patrimonio técnico y reservas mínimas.
  • Pérdidas operacionales derivadas del crecimiento de costos frente a ingresos.
  • Deuda a proveedores de 2,8 billones de pesos.

El documento detalla que los pagos médicos realizados durante la intervención alcanzaron 13,7 billones de pesos, destinando el 96% de los ingresos al pago de la red prestadora. Además, se conciliaron 5.421 acuerdos de glosas por $620.000 millones, con un 83,6% de aprobación promedio.

Controversias y retrasos en la devolución

Aunque la Corte Constitucional ordenó la devolución de la EPS el 26 de junio de 2025, la Superintendencia tardó casi dos meses en cumplir la sentencia. Este retraso generó inquietud y suspicacias sobre los movimientos administrativos internos y la ejecución del empalme.

El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, criticó la orden de entrega: “No tiene capital mínimo, no tiene patrimonio adecuado, pone en riesgo a sus usuarios”. La Contraloría también alertó sobre el riesgo sistémico de EPS intervenidas, destacando que Sanitas representa 2,8 de los 32,9 billones de pesos adeudados a instituciones prestadoras de salud.

Riesgos operativos y desafíos futuros

El empalme incluyó revisiones sobre:

  • Gestión de recursos humanos y regional.
  • Planificación organizacional y riesgos en salud.
  • Patologías críticas, como el crecimiento del cáncer en la población.
  • Conciliación de UPC y financiamiento de servicios médicos.

Aunque se lograron mejoras en algunos procesos, persisten desafíos críticos que requieren atención inmediata por parte de la administración privada.

Sanitas en un camino incierto

El retorno de Sanitas a la gestión privada marca un capítulo clave en la historia de las EPS en Colombia. La empresa enfrenta riesgos financieros, operativos y de reputación, mientras sus propietarios deberán demostrar capacidad de gestión y transparencia. La intervención deja lecciones sobre la importancia de la supervisión estatal y la fragilidad del sistema de salud frente a crisis internas.

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