Protestas en Israel: miles exigen un acuerdo para liberar rehenes

Protestas en Israel: miles exigen un acuerdo para liberar rehenes
Protestas en Israel: miles exigen un acuerdo para liberar rehenes

La Plaza París, en Jerusalén, se tiñó de amarillo con lazos y pancartas. Decenas de miles de personas se reunieron frente a la residencia de Benjamin Netanyahu. Allí, familiares de los rehenes clamaron por un acuerdo que ponga fin a casi dos años de cautiverio en Gaza.

El símbolo de la jornada fue un enorme cartel dirigido a Donald Trump:

“Presidente Trump, salve a los rehenes ahora”.

La esperanza de las familias no solo está en su gobierno, sino en presionar a líderes internacionales que puedan influir en el proceso.

Voces que rompen el silencio

Entre los discursos más duros destacó Einav Zangauker, madre del rehén Matan Zangauker, quien acusó directamente al primer ministro de anteponer intereses políticos a la vida de los cautivos. “Mi hijo lucha por sobrevivir en túneles oscuros mientras usted se aferra al poder”, sentenció.

Otra manifestante, Ora Rubinstein, tía del rehén Bar Kupersthein, dejó claro que este movimiento no tiene color político:

“No somos anarquistas, ni derechistas ni izquierdistas; somos familias exigiendo vida y dignidad”.

El eco en Tel Aviv: cada semana, un reclamo que no cesa

En la Plaza de los Rehenes de Tel Aviv, miles de personas se unieron a una manifestación semanal que ya se ha vuelto símbolo de resistencia. Allí, la ex cautiva Ilana Gritzewsky relató entre lágrimas cómo sigue “viviendo en cautiverio” mientras su pareja Matan permanece secuestrado.

“Lo imagino hambriento y sediento. Me pregunto si aún recuerda cómo sueno o cómo me veo”, confesó, arrancando aplausos y lágrimas del público.

Críticas al gobierno y advertencias del futuro

La protesta también trajo reclamos a la estrategia militar del gabinete israelí. Orna Neutra, madre del soldado asesinado Omer Neutra, acusó al gobierno de planear la ocupación de Gaza sin proteger a los rehenes:

“Quienes ignoren sus vidas cargarán con una marca de vergüenza eterna”.

Para los manifestantes, la ecuación es clara: ninguna victoria militar tiene sentido si la vida de los cautivos se sacrifica en el camino.

Netanyahu, en el ojo del huracán

Las críticas hacia Netanyahu se multiplican. Manifestantes lo acusaron de ser “el peor enemigo del pueblo judío”, mientras recordaban que la masacre del 7 de octubre sigue siendo una herida abierta y un símbolo de su gestión fallida.

El reclamo central: negociar con Hamas, aunque duela políticamente, porque cada día sin acuerdo significa vidas en riesgo.

Una guerra librada en las calles y en los corazones

Las protestas en Jerusalén y Tel Aviv no son solo marchas políticas. Son actos de resistencia emocional, un grito colectivo para que el mundo no olvide que aún 48 rehenes esperan volver a casa.

El futuro de Israel no solo se juega en Gaza o en las mesas de negociación internacionales, sino también en la presión ciudadana que exige que la vida esté por encima de la guerra.

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