En Fort Worth, Texas, un profesor sustituto desató una intensa polémica al hacer un llamado para que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los EE. UU. (ICE) interviniera en su escuela debido a la presencia de estudiantes migrantes que, según él, “ni siquiera hablan inglés”. El comentario, publicado en redes sociales, captó la atención tanto de la comunidad educativa como de los medios, generando un debate sobre la política migratoria de Estados Unidos y su impacto en el sistema educativo.
El contexto de la educación en Fort Worth
El Distrito Escolar Independiente de Fort Worth (FWISD) se vio obligado a investigar el incidente. El profesor, cuya identidad aún no ha sido revelada, respondió a una publicación en Twitter del ICE, que detallaba detenciones y migrantes bajo custodia. Según su mensaje, varios estudiantes de la North Side High School, ubicada en un área predominantemente hispana, no dominaban el inglés, lo que, en su opinión, dificultaba su integración educativa.
Este tipo de comentarios no son nuevos en el contexto político estadounidense, especialmente en los días de Donald Trump, cuya administración adoptó políticas más estrictas respecto a la inmigración. Sin embargo, el hecho de que un educador hiciera este tipo de declaraciones sobre sus propios estudiantes desató una ola de críticas, principalmente de organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes.
La polémica reacción y el llamado a la intervención del ICE
En su publicación, el profesor solicitó que el ICE se dirigiera a la escuela, sugiriendo que la falta de habilidades lingüísticas de los estudiantes era un problema importante. Para muchos, estas palabras reflejaron una postura dura y excluyente frente a los niños que, por razones fuera de su control, llegaron a los EE. UU. en busca de una mejor vida.
“El Departamento de Educación de EE. UU. también debería revisar el sistema escolar en Texas”, agregó, criticando la falta de preparación de los alumnos para estar en clases sin entender el idioma.
Sin embargo, la realidad es mucho más compleja. Según un informe del grupo FWD.us de 2021, alrededor de 111.000 estudiantes indocumentados estaban inscritos en las escuelas K-12 en todo el país. Estos datos reflejan la magnitud del desafío educativo que enfrentan muchas escuelas al integrar a niños que, a menudo, llegan sin dominio del inglés.
El contexto de la inmigración durante la presidencia de Trump
Las políticas migratorias de Donald Trump ampliaron la autoridad del ICE para arrestar a migrantes indocumentados, con una especial concentración en las áreas “sensibles” como las escuelas. En una de sus órdenes ejecutivas, Trump eliminó las restricciones sobre las redadas en estos lugares, lo que generó una gran cantidad de críticas por la afectación directa a los niños en su entorno escolar.
A pesar de los esfuerzos por parte de algunos educadores para hacer frente a estos desafíos, la situación continúa siendo tensa. La postura de Trump sobre inmigración tuvo un impacto directo en la seguridad de las familias migrantes, quienes, en muchos casos, viven con el miedo constante de que sus hijos sean desplazados de las escuelas.
La respuesta del Distrito Escolar de Fort Worth
El Distrito Escolar Independiente de Fort Worth no tardó en responder a la controversia. En su comunicado oficial, se indicó que el profesor había sido retirado del campus mientras se llevaba a cabo la investigación correspondiente.
La superintendente interina, Karen Molinar, expresó que estaban comprometidos con garantizar un ambiente seguro y de respeto para todos los estudiantes, sin importar su estatus migratorio. A su vez, los padres de los estudiantes también se mostraron preocupados por las declaraciones del docente.
Jeanette Martínez, una docente local, relató cómo varios padres le informaron que sus hijos no asistirían más a la escuela debido al miedo generado por las políticas de inmigración. Este miedo es, en gran parte, el resultado de las medidas de Trump, que afectaron la percepción de seguridad en las comunidades migrantes.
El miedo en las aulas y su impacto en el futuro educativo
El temor de los estudiantes y sus familias a la deportación afecta profundamente su rendimiento académico y su bienestar emocional. Al igual que los padres, muchos de los alumnos migrantes temen ser separados de sus familias y enfrentar un futuro incierto en sus países de origen.
Sin embargo, el sistema educativo en Texas ha intentado hacer frente a esta situación ofreciendo programas de apoyo para los estudiantes que no hablan inglés. Aunque estos programas son valiosos, la disparidad entre los recursos disponibles y la necesidad real sigue siendo un tema de debate.
El futuro de la educación en Texas
La controversia ha puesto sobre la mesa la necesidad urgente de una reforma en el sistema educativo para atender a la diversidad lingüística y cultural. Las políticas migratorias más estrictas no solo afectan la seguridad de las familias, sino que también tienen un impacto directo en el acceso a la educación y la integración social de los estudiantes migrantes.
¿Es el sistema educativo de EE. UU. capaz de integrar a los migrantes?
El caso del profesor de Fort Worth evidencia las tensiones que existen en la sociedad estadounidense respecto a la inmigración y la educación. Si bien algunos defienden la idea de que los estudiantes deben aprender inglés antes de ser aceptados en el sistema educativo, otros consideran que la inclusión de los migrantes en las escuelas es fundamental para su integración en la sociedad.
En cualquier caso, el futuro de la educación en EE. UU. está en juego. La pregunta que se plantea es si el sistema educativo podrá adaptarse a las necesidades de los estudiantes migrantes, y si el miedo generado por las políticas migratorias podrá ser superado.
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