Un escenario de alta tensión en Cisjordania
Periodista de Al Jazeera herido enciende la situación en Cisjordania reocupada este martes tras un incidente que ha generado preocupación entre organizaciones de prensa y defensores de derechos humanos, mientras cubría una protesta de palestinos en el campamento de refugiados de Nur Shams, en la ciudad de Tulkarem. El hecho ocurrió durante una manifestación dispersada por soldados israelíes, según reportes de testigos y periodistas de AFP.

El campamento de Nur Shams, evacuado a inicios de 2025 tras una operación militar israelí, ha sido escenario de múltiples tensiones desde que sus habitantes fueron desplazados. Las protestas de este martes exigían el derecho a regresar a sus hogares, un reclamo que ha tomado fuerza en los últimos meses debido a la prolongación de la reocupación militar en la zona.
En ese contexto, los periodistas que cubrían la movilización se vieron en medio de un estallido de violencia que dejó a uno de ellos herido, generando un nuevo debate sobre la seguridad de la prensa en territorios en conflicto.
El periodista y camarógrafo Fadi Yassin, herido mientras trabajaba
La cadena Al Jazeera confirmó que su camarógrafo Fadi Yassin fue alcanzado por un disparo en la pierna durante la cobertura de la protesta. Yassin, quien se encontraba documentando la marcha entre la multitud, fue impactado por fuego proveniente de las fuerzas israelíes, según reportaron tanto su medio como periodistas presentes.
El periodista fue rápidamente auxiliado y trasladado a una ambulancia. De acuerdo con el paramédico Abdullah Nairat, de la Media Luna Roja Palestina, Yassin llegó a recibir atención médica en una condición delicada, pero logró estabilizarse poco después.
“Su estado es estable y hemos logrado controlar la hemorragia”, indicó Nairat tras concluir la primera etapa de atención. La rápida intervención de los equipos de emergencia fue clave para evitar daños más graves, destacaron testigos.
Una protesta marcada por el desplazamiento y la incertidumbre
El trasfondo de la manifestación tiene raíces profundas: desde la evacuación del campamento de Nur Shams a principios de 2025, cientos de familias han quedado sin un lugar permanente al cual regresar. Las autoridades israelíes justificaron la reocupación del área como parte de una operación de seguridad, mientras que pobladores y organizaciones palestinas han denunciado desplazamientos forzados y daños a viviendas.
La protesta de este martes buscaba visibilizar esta situación. Hombres, mujeres y jóvenes marcharon con pancartas exigiendo el retorno a sus hogares y denunciando lo que consideran una prolongada ocupación militar.
Sin embargo, la concentración no duró mucho antes de ser dispersada. De acuerdo con testigos, las fuerzas israelíes emplearon fuego real, además de gases lacrimógenos y métodos para control de disturbios. Fue en este contexto que se produjo la lesión al periodista de Al Jazeera.
Preocupación internacional por la seguridad de los periodistas
El incidente ha vuelto a colocar bajo la lupa la situación de la prensa en zonas de conflicto, especialmente en los territorios palestinos ocupados. Organizaciones como Reporteros Sin Fronteras y el Comité para la Protección de los Periodistas llevan años documentando ataques, obstrucciones y riesgos constantes para reporteros que cubren enfrentamientos en la región.
Al Jazeera, por su parte, ha condenado repetidamente los ataques a su personal en zonas de conflicto. El medio catarí ha solicitado garantías para la seguridad de su equipo y una investigación sobre el disparo que hirió a Yassin.
Este hecho se suma a una serie de tensiones recientes, en un contexto donde la presencia militar, las protestas civiles y la labor periodística chocan frecuentemente, aumentando los riesgos para quienes informan desde el terreno.
Un conflicto que sigue escalando
Mientras las autoridades israelíes no han emitido comentarios inmediatos sobre el incidente, el evento agrega presión al debate internacional sobre el respeto a los derechos humanos y el uso de fuerza en territorios ocupados. La reocupación de áreas como Nur Shams, sumada a las protestas civiles y la respuesta militar, ha hecho que la región atraviese una etapa especialmente volátil.
La comunidad internacional continúa observando con atención, especialmente cuando la seguridad de periodistas —actores fundamentales para documentar la realidad del conflicto— se ve comprometida nuevamente.
Al cierre de esta nota, Fadi Yassin permanece estable y recuperándose, mientras las protestas y la incertidumbre continúan marcando la vida diaria en Cisjordania.