Papa León XIV cumple 100 días un inicio marcado por la serenidad

Papa León XIV cumple 100 días un inicio marcado por la serenidad
En sus primeros 100 días, León XIV ha evitado controversias, impulsa la energía solar en el Vaticano y fortalece la unidad tras el pontificado de Francisco.

León XIV, el papa que busca unidad tras el legado de Francisco

En el Vaticano, los cambios suelen medirse en siglos más que en años. Sin embargo, en apenas 100 días de pontificado, el papa León XIV ha dejado claro que su estilo será distinto al de su predecesor, Francisco, un líder impredecible que dividió opiniones dentro y fuera de la Iglesia.

Mientras Francisco generaba titulares por declaraciones inesperadas, León ha optado por la serenidad, la cautela y el silencio estratégico, en un intento por curar heridas y unir a una Iglesia católica marcada por las tensiones ideológicas.


Un papa de serenidad tras un pontificado revolucionario

La frase que más ha resonado en estos primeros meses provino del mismo León XIV:
“Los papas vienen y van, pero la Curia permanece”.

Con estas palabras, envió un mensaje tranquilizador a la burocracia vaticana, después de años en que las reformas de Francisco incomodaron a algunos sectores conservadores.

León parece consciente de que la Iglesia necesita un respiro de calma después del pontificado revolucionario de Francisco, caracterizado por su énfasis en el medio ambiente, la migración y sus declaraciones directas que no siempre fueron bien recibidas.


Primeros pasos: energía solar y misa ecológica

Pese a su estilo prudente, León XIV ha comenzado a cimentar su propio legado. En sus primeros 100 días aprobó la transformación de un terreno de 430 hectáreas al norte de Roma en una granja solar.

El proyecto busca cubrir todas las necesidades energéticas del Vaticano y convertirlo en el primer estado neutral en carbono del mundo, consolidando el camino que Francisco abrió en la defensa del medio ambiente.

Además, celebró la primera misa ecológica de la historia, un gesto simbólico pero poderoso que subraya la continuidad del compromiso de la Iglesia con el planeta.


La inteligencia artificial, su gran tema

León XIV también ha tomado como bandera un asunto novedoso: los retos éticos de la inteligencia artificial. Conservadores y progresistas coinciden en la relevancia de este tema, y el papa lo plantea como una frontera que definirá el futuro de la humanidad.

De esta forma, evita polarizar con asuntos tradicionales y dirige la atención hacia un terreno donde la unidad es posible.


Diferencias con Francisco: menos titulares, más prudencia

A diferencia de Francisco, que sorprendía con declaraciones improvisadas, León no ha concedido entrevistas en profundidad ni ha hecho comentarios que sacudan los titulares internacionales.

Incluso en el 80 aniversario de Hiroshima y Nagasaki, se abstuvo de repetir la declaración de Francisco sobre la “inmoralidad” de poseer armas nucleares. Su silencio, más que indiferencia, parece ser una estrategia: construir autoridad desde la prudencia.


Continuidad y ajustes en las reformas vaticanas

León ha mantenido las regulaciones de transparencia financiera iniciadas por Francisco, afinándolas para darles mayor consistencia. También reafirmó la decisión de declarar “doctor de la Iglesia” a John Henry Newman, figura influyente del siglo XIX.

Sin embargo, aún no ha realizado grandes nombramientos ni viajes internacionales. Su estilo pausado contrasta con otros líderes mundiales, como Donald Trump, quien inició su nuevo mandato en 2025 con una oleada de decretos ejecutivos.


León XIV, un papa con tiempo a su favor

A sus 69 años, León XIV parece consciente de que el tiempo está de su lado. Su estrategia no es la prisa ni la revolución, sino la serenidad y la consolidación gradual.

Mientras el Vaticano se adapta a este nuevo ritmo, la comunidad católica internacional comienza a percibirlo como un papa de transición, capaz de equilibrar tradición y modernidad sin desatar tempestades.


Un inicio diametralmente opuesto a Francisco

Los primeros 100 días de León XIV confirman un estilo diametralmente opuesto al de Francisco: menos gestos disruptivos, más serenidad institucional. Sin embargo, su apuesta por la energía solar, la misa ecológica y la reflexión sobre la inteligencia artificial lo perfilan como un líder dispuesto a dejar huella en áreas donde el consenso es posible.

En tiempos de polarización mundial, el Vaticano bajo León XIV parece buscar lo mismo que la humanidad entera: unidad, serenidad y esperanza para el futuro.

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