En un nuevo esfuerzo por mediar en el prolongado conflicto ucraniano, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha tomado la iniciativa de contactar al Kremlin. Durante una escala en Moscú a su regreso de una visita oficial a China, Lula conversó telefónicamente con Vladimir Putin, alentándolo a asistir a una propuesta ronda de negociaciones directas con Volodymyr Zelensky en Estambul, Turquía.
El contexto de las negociaciones propuestas
La iniciativa para estas conversaciones surgió del propio Putin, quien propuso reiniciar el diálogo «sin condiciones previas». En respuesta, el presidente Zelensky desafió a Putin a un encuentro personal en Turquía. Sin embargo, el Kremlin anunció posteriormente que su delegación estaría encabezada por el asesor Vladimir Medinsky, y no por el propio Putin, una condición que Ucrania rechaza, insistiendo en que Zelensky solo se sentará a la mesa con el máximo líder ruso.
La postura de Brasil y la diplomacia de Lula
La posición de Brasil bajo la administración de Lula ha sido objeto de análisis y, en ocasiones, de críticas. El mandatario brasileño ha mantenido lazos relativamente estrechos con Putin a pesar de la invasión a gran escala de Ucrania, una postura que ha generado tensiones con Kiev y ha sido observada con cautela por las potencias occidentales.
En mayo de 2024, Brasil y China presentaron un plan de paz conjunto que fue desestimado por Zelensky. Más recientemente, en mayo de 2025, ambos países emitieron una nueva declaración conjunta expresando su esperanza de que se inicie un diálogo directo entre las partes en conflicto lo antes posible. Estas acciones reflejan la ambición de Lula de posicionar a Brasil, y al llamado «Sur Global», como una fuerza diplomática alternativa capaz de mediar en los grandes conflictos internacionales, diferenciándose de los enfoques tradicionales de Occidente.
Mientras tanto, Estados Unidos y los líderes de Europa Occidental continúan amenazando a Rusia con sanciones adicionales si no se detienen las hostilidades.
«Cuando llegue a Moscú, voy a intentar hablar con Putin. No me costará nada decir: ‘Oye, camarada Putin, ve a Estambul y negocia’.» – Presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Desafíos de la neutralidad y prioridades
El intento de Brasil de mantener una postura de neutralidad y dialogar con ambas partes se enfrenta a la creciente dificultad de un conflicto altamente polarizado. Este equilibrio es visto con escepticismo por algunos de los aliados de Ucrania, que consideran que no se condena con suficiente firmeza las acciones de Rusia.
El Kremlin, por su parte, confirmó la llamada con Lula y expresó la gratitud de Putin por los esfuerzos para encontrar vías de resolución al conflicto, aunque no mencionó la posible asistencia de Putin a las conversaciones en Estambul.
El enfoque de Lula en la diplomacia internacional de alto perfil se produce mientras Brasil enfrenta sus propios desafíos internos. El éxito o fracaso de estas iniciativas en el escenario mundial puede tener un impacto significativo en su imagen tanto a nivel nacional como internacional. Un avance en la mediación en Ucrania representaría un logro diplomático considerable para Brasil y para la visión de Lula de un orden mundial multipolar.
La comunidad internacional observa atentamente si los esfuerzos de líderes como Lula da Silva pueden contribuir a desbloquear el camino hacia la paz en Ucrania, un conflicto con profundas repercusiones globales.
