Luis Fernando Camacho, exlíder cívico y gobernador suspendido de Santa Cruz, se alista para salir de la cárcel de Chonchocoro tras haber obtenido medidas sustitutivas en cuatro procesos judiciales esta semana. Dos casos le concedieron libertad y en otros dos se aplicó detención domiciliaria, permitiéndole retomar progresivamente sus funciones.
Desde finales de 2022, Camacho estaba arrestado preventivamente, superando el plazo legal de seis meses, situación que motivó la intervención del Tribunal Supremo de Justicia, que instruyó revisar los plazos procesales de tres opositores, incluyendo a Camacho.
Retorno a Santa Cruz y nuevas obligaciones
El fallo que le permite salir establece permisos de salida laboral y obligaciones como pago de fianza y presentaciones periódicas ante autoridades judiciales. Su abogado, Martín Camacho, aseguró que el líder opositor se siente tranquilo y agradecido, considerando que ha recuperado la independencia judicial en su caso.
La liberación no significa el cierre de sus procesos: mantiene siete casos activos, relacionados con el paro de 36 días en 2022, la designación irregular de un secretario en la Gobernación y la adquisición de un carro bombero, entre otros.
Contexto político y apelaciones del Gobierno
El Gobierno de Luis Arce ha presentado recursos de apelación ante estas resoluciones, señalando que podrían representar retrocesos en el proceso de justicia por hechos violentos de 2019 durante el gobierno de Jeanine Añez, en los que murieron más de 30 personas.
El presidente Arce afirmó que no se trata de persecución política, sino de garantizar que no haya impunidad, mientras el Ejecutivo y el oficialismo evalúan la continuidad de los juicios y posibles juicios de responsabilidades.
Interpretación de analistas políticos
Expertos consideran que la liberación de Camacho refleja un giro político tras las recientes elecciones, en las que el oficialismo fue ampliamente derrotado, obteniendo apenas el 3,17% de los votos. El analista Carlos Saavedra describió el proceso como la “materialización del derrumbe político del MAS”, subrayando cómo la justicia se adapta a los cambios de poder.
La salida de Luis Fernando Camacho representa un momento clave en la política boliviana, donde la combinación de medidas sustitutivas, detención domiciliaria y contexto electoral dibuja un escenario de cambios significativos. Aunque enfrenta múltiples procesos, su regreso a Santa Cruz marca un hito en la dinámica de poder y justicia del país.
