Lo que sigue entre Israel y Hamas tras la tregua impulsada por Trump

Israel y Hamas inician una frágil paz: qué viene tras la tregua impulsada por Trump y los desafíos que podrían romper el acuerdo.

El alto el fuego abre un nuevo capítulo entre Israel y Hamas, con dudas sobre el futuro de Gaza, los rehenes y el papel de Estados Unidos.

Un respiro después de dos años de guerra

La noticia del alto el fuego entre Israel y Hamas, anunciada por Donald Trump y mediada por Qatar, dio al mundo un respiro inesperado. Después de dos años de destrucción y muerte en Gaza, el acuerdo promete liberar rehenes, retirar tropas y abrir las puertas a una posible paz.

Pero la tregua es solo el inicio. Lo que sigue ahora es una etapa crítica: implementar el acuerdo, mantener el equilibrio político y evitar que las tensiones vuelvan a estallar.

Una tregua frágil con objetivos ambiciosos

El acuerdo se centra en liberar a los 20 rehenes vivos en manos de Hamas y permitir la excarcelación de cientos de prisioneros palestinos. También contempla la retirada gradual del ejército israelí y la entrada de ayuda humanitaria masiva en Gaza.

Sin embargo, ninguna de las partes ha dado señales de confianza. Hamas busca garantías de seguridad, mientras que el gobierno de Benjamín Netanyahu enfrenta una presión interna sin precedentes de su ala más radical, que exige una victoria total, no una pausa negociada.

El papel clave de Estados Unidos y Qatar

Qatar se consolidó como mediador esencial, gestionando contactos discretos entre las partes. Su vocero, Majed al-Ansari, confirmó que existe un “mecanismo de implementación” diseñado para que la tregua evolucione hacia un acuerdo político estable.

Por su parte, Trump no oculta su ambición de dejar una marca histórica. Aseguró que “este es el primer paso hacia la paz total en Medio Oriente”, mientras prepara una segunda fase del plan que abordaría el futuro político de Gaza y el control del enclave.

El dilema de Netanyahu y las presiones internas

En Israel, Netanyahu se encuentra en una encrucijada. Por un lado, la sociedad israelí exige el regreso de los rehenes y un fin a la guerra; por otro, los partidos de extrema derecha dentro de su coalición amenazan con retirarle el apoyo si cede demasiado.

La decisión de firmar la tregua podría costarle su posición como primer ministro. Sin embargo, los sectores moderados ven el acuerdo como la única salida viable para evitar una guerra interminable que ha debilitado al país política y moralmente.

Lo que Hamas realmente busca

Del lado palestino, Hamas enfrenta su propia disyuntiva. La organización no puede aparecer derrotada ante su pueblo, pero tampoco puede soportar más pérdidas humanas ni el colapso total de Gaza.

Los líderes del grupo consideran el acuerdo como una “victoria de resistencia” que les permite mantener presencia política y negociar desde una posición menos vulnerable. No obstante, aún no está claro si aceptarán desarmarse o permitir que una fuerza internacional supervise el territorio.

Gaza ante la posibilidad de renacer

En las calles de Gaza, las familias reciben la noticia con esperanza contenida. Después de meses de bombardeos, desplazamientos y hambre, la idea de una tregua real parece casi irreal.

Organizaciones humanitarias ya preparan caravanas de ayuda para entrar al enclave, mientras Naciones Unidas insiste en que esta oportunidad no debe desperdiciarse. “Gaza necesita reconstrucción, no más ruinas”, declaró un portavoz de la ONU.

Los puntos pendientes del acuerdo

A pesar de los avances, la tregua deja muchos asuntos sin resolver:
¿Quién gobernará Gaza después del alto el fuego?
¿Permitirá Israel la reconstrucción del enclave sin supervisión militar?
¿Qué papel jugará Hamas en el futuro político palestino?
¿Habrá un compromiso real para discutir la creación de un Estado palestino?

Estas preguntas definirán si el acuerdo evoluciona hacia una paz duradera o si será solo una pausa temporal en un conflicto sin fin.

Un futuro incierto pero con esperanza

El camino hacia la paz entre Israel y Hamas apenas comienza. Las próximas semanas serán decisivas para determinar si esta tregua se convierte en un punto de inflexión histórico o en otro intento fallido.

Trump, Netanyahu y los líderes de Hamas están bajo la mirada del mundo. De sus decisiones dependerá no solo el destino de Gaza, sino la estabilidad del Medio Oriente entero.

Por ahora, la guerra se detiene. El desafío es lograr que el silencio de las armas se transforme en diálogo, reconstrucción y, finalmente, en convivencia.

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