Los líderes europeos sostuvieron este jueves una conversación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras una cumbre en París junto al presidente ucranio Volodymir Zelensky. El encuentro giró en torno a las garantías de seguridad que se ofrecerían a Ucrania una vez que finalice la guerra con Rusia.
Aunque los dirigentes evitaron revelar detalles, se prevé que las medidas incluyan el despliegue de tropas europeas, entrenamientos militares y un respaldo político y logístico de Washington.
La llamada Coalición de voluntarios, integrada por una treintena de países —entre ellos Francia, Alemania, Reino Unido y Polonia—, busca mostrar unidad frente a Moscú y enviar el mensaje de que Kiev no quedará aislado en caso de negociaciones de paz.
Macron y Zelensky presionan, Rusia rechaza
El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró que la preparación de estas garantías está “completa”, aunque insistió en que los detalles son “extremadamente confidenciales”. Zelensky, por su parte, pidió a sus aliados “aumentar la presión sobre Rusia” y sostuvo que no hay señales de voluntad por parte de Moscú para poner fin al conflicto.
En contraste, el Kremlin calificó de “absolutamente inaceptables” las propuestas de seguridad para Ucrania. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajárova, advirtió que el eventual despliegue de tropas extranjeras sería visto como una amenaza para Europa.
Trump se suma a la ecuación
Estados Unidos estuvo representado en la reunión por Steve Witkoff, enviado especial de Trump, quien también se reunió por separado con Zelensky. El propio Trump ha señalado que Washington podría respaldar un plan europeo de seguridad, pero descartó el envío de soldados estadounidenses a Ucrania.
El expresidente enfrenta presión por parte de los aliados europeos, que temen que una posición más ambigua de Estados Unidos debilite la capacidad de contención frente a Rusia.
Putin desafía y Europa endurece el discurso
Mientras tanto, el presidente ruso Vladimir Putin insistió desde Pekín en que sus tropas avanzan “en todos los frentes” y afirmó que Ucrania ha perdido capacidad de ofensiva.
La paciencia de Europa se agota: el canciller alemán, Friedrich Merz, calificó a Putin de “criminal de guerra” y advirtió que la indulgencia no tiene cabida en el trato con Moscú.
La cumbre de París y el diálogo con Trump marcan un punto clave en la estrategia occidental, en un conflicto que amenaza con prolongarse durante muchos meses más.
