En un escenario tenso tras las amenazas del presidente Donald Trump de imponer aranceles del 25% a los productos importados de México, la comunidad latina ha respondido con fuerza. Un boicot masivo a productos de empresas estadounidenses como Walmart, McDonald’s y Nestlé ha tomado las redes sociales por sorpresa. Este movimiento, conocido como el “Freeze Latino Movement”, ha invadido plataformas como TikTok, Facebook, YouTube y X (anteriormente Twitter), movilizando a miles de latinos para no consumir productos «Made in USA» como forma de resistencia.
El origen del boicot: un grito de protesta ante las políticas de Trump
La decisión de lanzar este boicot no fue espontánea. En respuesta a las agresivas amenazas comerciales y migratorias del presidente estadounidense, especialmente los aranceles propuestos, los latinos comenzaron a organizarse. La campaña en redes sociales incitaba a los usuarios a boicotear productos de origen estadounidense, un acto simbólico que representa el rechazo a las políticas que afectan tanto a México como a las comunidades latinas en EE. UU.
El auge del Freeze Latino Movement
Desde que la campaña despegó, las interacciones digitales relacionadas con el movimiento superaron los 100 millones, según los reportes de MilenIA. Los usuarios compartieron videos en TikTok y otras plataformas para hacer escuchar su mensaje: «Haz un video y etiqueta a @latinofreeze, usa los hashtags #LatinoFreezeMovement y #LatinoFreeze». En México y EE. UU., el eco de esta protesta se ha hecho sentir en forma de publicaciones, memes y llamados a no comprar en tiendas como Walmart o Starbucks, a menudo dirigidos a aquellos que consumen productos provenientes de Estados Unidos.
¿Qué reclaman los latinos?
Más allá del rechazo hacia los aranceles, el boicot también es una manifestación contra el trato hacia los inmigrantes y las políticas migratorias de Trump. En plataformas como Facebook y X, se publicaron mensajes contundentes como el de Obdulia Delgado, quien instó a no comprar en Walmart ni en otras cadenas populares. Además, en X, usuarios como Augusto Damián compartieron sus frustraciones y llamaron a no “darles más dinero” a las empresas que apoyan las decisiones de Trump.
La reacción de Walmart y otras empresas estadounidenses
El boicot tuvo un impacto inmediato. Muchos usuarios reportaron la retirada de productos mexicanos de los anaqueles de Walmart, lo que generó aún más indignación entre los consumidores latinos. Las redes sociales se llenaron de imágenes de estantes vacíos, lo que reflejaba el poder de la protesta colectiva. A pesar de las críticas, algunas cadenas como Costco se mostraron como aliadas de los consumidores latinos, y sus ventas aumentaron tras ofrecer apoyo a las comunidades afectadas.
Estrategias para frenar el consumo de productos estadounidenses
Los participantes del movimiento no solo llamaron al boicot, sino que también ofrecieron estrategias claras para los consumidores. Por ejemplo, Laura Ulloa, en X, sugirió verificar el código 750 para asegurarse de que los productos sean de manufactura mexicana, con el fin de evitar aquellos fabricados en EE. UU. Las recomendaciones también apuntaban a apoyar a emprendedores latinos y pequeños negocios locales como una forma de contrarrestar el consumo de marcas estadounidenses.
El mensaje detrás del boicot
Más allá del simple rechazo a las políticas de Trump, el Freeze Latino Movement busca resaltar la importancia económica de la comunidad latina en EE. UU. Esta comunidad no solo representa el 20% de la población estadounidense, sino que también contribuye con 3.7 billones de dólares al PIB del país, lo que convierte a los latinos en un motor económico crucial. Al limitar sus compras en tiendas estadounidenses y apoyar a comercios locales, los latinos intentan demostrar que su poder de consumo tiene consecuencias para las grandes corporaciones.
¿Cómo afecta el boicot a la economía de EE. UU.?
México es el principal socio comercial de Estados Unidos, exportando alrededor del 80% de sus productos a ese país. Los aranceles impuestos por Trump podrían afectar miles de millones de dólares en comercio bilateral, lo que tendría un impacto económico directo en las familias estadounidenses, que podrían ver un aumento en sus gastos promedio anuales de entre 2,500 y 4,300 dólares.
Impacto social y político
El Freeze Latino Movement ha generado un fuerte debate sobre el papel de la comunidad latina en las decisiones políticas y económicas de EE. UU. La protesta no solo se limita a las redes sociales, sino que ha tomado forma en manifestaciones en ciudades como Dallas y Chicago. A medida que avanza la campaña, el movimiento sigue creciendo, y su impacto a largo plazo aún está por definirse.
El poder de la comunidad latina
Este boicot no solo refleja el descontento por las políticas de Trump, sino también el poder de una comunidad que, unida, puede marcar la diferencia. El Freeze Latino Movement demuestra cómo las redes sociales se han convertido en una herramienta poderosa para la protesta y el cambio social. A medida que el boicot sigue sumando adeptos, la comunidad latina busca enviar un mensaje claro: sus voces no serán ignoradas.
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