Con un posible segundo mandato en el horizonte, Donald Trump reitera una de sus promesas más polémicas: la deportación masiva de millones de inmigrantes indocumentados. Durante su primera presidencia, esta política enfrentó múltiples barreras legales y logísticas, pero las recientes designaciones en su equipo sugieren que esta vez la estrategia será más agresiva.
Sin embargo, expertos y economistas advierten que cumplir con esta promesa podría desatar consecuencias económicas graves, afectando principalmente a sectores que dependen de la mano de obra inmigrante.
La fuerza laboral inmigrante: pilar de la economía estadounidense
En 2022, cerca de 8.3 millones de inmigrantes indocumentados representaron alrededor del 5% de la fuerza laboral en Estados Unidos, según el Pew Research Center. Sin embargo, su participación es aún más significativa en sectores específicos:
- Construcción y agricultura: 1 de cada 8 trabajadores es inmigrante indocumentado.
- Hospitalidad y limpieza: Más del 30% de los trabajadores en oficios como techadores, pintores y empleados domésticos podrían ser afectados por deportaciones masivas.
Estos sectores, fundamentales para la economía, enfrentan una vulnerabilidad única ante las políticas migratorias estrictas.
El costo económico de las deportaciones masivas
Impacto en el PIB
Un estudio conjunto de Brookings Institution y el Instituto Peterson para la Economía Internacional proyecta que las políticas de deportación masiva de Trump podrían reducir el crecimiento económico de Estados Unidos en hasta 0.4 puntos porcentuales en 2025.
En un escenario extremo, la eliminación de toda la mano de obra indocumentada podría generar un crecimiento económico nulo para 2028, con una contracción acumulada del 7.4% en el PIB.
Inflación y costos laborales
La pérdida de trabajadores inmigrantes no solo reduciría la producción en sectores clave, sino que también aumentaría la inflación hasta 3.5 puntos porcentuales en sectores como agricultura y construcción. Los empleadores se verían obligados a subir los salarios para atraer mano de obra local, encareciendo bienes y servicios.
Dificultades legales y logísticas: ¿un freno inevitable?
Aunque Trump ha prometido deportaciones a gran escala, los analistas señalan que las barreras legales, financieras y logísticas podrían limitar la ejecución de estas políticas. Durante su primer mandato, propuestas similares se diluyeron frente a desafíos legales y la oposición política.
Economistas de Goldman Sachs estiman que la inmigración neta podría reducirse a 750,000 personas por año, en comparación con el promedio anual de 1 millón previo a la pandemia. Sin embargo, consideran poco probable que las deportaciones masivas anunciadas durante la campaña se materialicen en su totalidad.
Un futuro incierto para la política migratoria de EE. UU.
Si bien las deportaciones masivas prometidas por Trump generan incertidumbre, la realidad sugiere que su implementación sería limitada. Mientras tanto, sectores como la agricultura, la construcción y la hospitalidad permanecen en el centro del debate, destacando la importancia de los trabajadores inmigrantes para la economía de Estados Unidos.
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