En un vecindario tranquilo de Dolton, Illinois, ubicado a una hora en carro de Chicago, se encuentra una vivienda modesta de ladrillos rojos con marcos blancos en las ventanas. Hasta hace poco, era solo una más en la cuadra. Hoy, es el hogar de infancia del nuevo Papa León XIV, antes conocido como Robert Francis Prevost, y está en venta por 245 mil dólares.
La noticia de la elección de Prevost como sumo pontífice el pasado 8 de mayo transformó el ambiente del barrio. Primero hubo silencio, luego emoción, y ahora, una afluencia constante de fieles, medios de comunicación y curiosos. Todos desean ver la casa número 212 de East 141st Place, donde creció quien ahora lidera la Iglesia católica.
Holly Boblink: “Jugamos juntos de niños”
Entre los vecinos que lo recuerdan está Holly Boblink, de 72 años, quien vivía a pocas puertas de los Prevost. “Jugamos juntos tantas veces. Lo veía en la escuela y cada domingo en misa”, dijo Holly al Billings Gazette. Afirma no estar sorprendida con su elección: “Era un niño íntegro, siempre amable. Creo que va a ser un gran papa”.
La casa, de tres recámaras y dos baños, fue recientemente remodelada. Tiene escalones de concreto nuevos, una puerta roja recién pintada y algunos detalles aún por terminar. Su precio antes del anuncio papal era de 199 mil dólares, pero tras la elección de Prevost se elevó casi 50 mil dólares en cuestión de horas. La propiedad aparece listada en Redfin.com.
Dolton es un vecindario con profundas raíces católicas. Según Holly, era común que los niños jugaran a «celebrar misa» en la calle. Hoy, ese mismo fervor se ha trasladado al frente de la antigua casa de Prevost, donde decenas de personas oran y celebran. Dawn Ribnek, de 51 años, explicó: “Sentí que debía venir a orar por el Papa en su casa de infancia”.
La escena es inusual para un suburbio tranquilo. Medios internacionales, cámaras de televisión y visitantes llegan cada hora. Jakub Jasnak, un comerciante local de 56 años, se acercó solo para ver la casa y compartir el momento: “Es algo muy especial. Estoy impresionado. Es hermoso que alguien de aquí sea ahora el Papa”.
La elección de León XIV no solo ha dado esperanza a millones de católicos, sino que ha devuelto vida al vecindario que lo vio crecer. Jasmine Ramírez, una joven vecina de 23 años, lo expresó así: “Me parece una locura que alguien tan importante haya vivido justo frente a nosotros. Es inspirador”.
El agente inmobiliario ya no da abasto
Junto a la puerta de entrada, el agente de bienes raíces George Arroyo observa la escena con una mezcla de orgullo y sorpresa. Confirmó que el precio actual de la casa es de 245 mil dólares, aunque no descarta que aumente aún más: “Con su valor simbólico, esto ya no es solo una casa, es un pedazo de historia”.
Según los vecinos, la familia Prevost era bien conocida por su honestidad y valores. “Eran gente íntegra, muy querida”, recuerda Holly, nombrando a los hermanos y padres del ahora Papa. Esa reputación sigue viva entre quienes lo conocieron.
¿Se convertirá en museo?
Aunque aún no hay anuncios oficiales, algunos ya sueñan con que la casa pueda convertirse en museo o sitio de peregrinación. Por ahora, lo cierto es que lo que antes era una casa común, hoy representa un símbolo de fe y esperanza para miles de personas.
