Al menos 11 palestinos, entre ellos siete niños, murieron en un nuevo ataque del Ejército de Israel en la ciudad de Gaza, pese al alto al fuego pactado con Hamás hace apenas una semana.
Israel atacó un vehículo familiar que regresaba a casa
De acuerdo con la Defensa Civil de Gaza, las víctimas eran miembros de una misma familia que intentaban regresar a su hogar en el barrio de Zeitun cuando el vehículo en el que viajaban fue alcanzado por fuego israelí. Entre los fallecidos también se encontraban tres mujeres, según informó el diario palestino Filastín.
El ataque ocurrió en momentos en que varias familias comenzaban a volver a sus viviendas tras días de desplazamiento por los bombardeos.
Israel justifica nuevas operaciones militares
Hasta el momento, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no se han pronunciado directamente sobre el ataque en Zeitun, pero reconocieron haber lanzado operaciones aéreas contra lo que calificaron como “terroristas que emergieron de un agujero” en la ciudad de Jan Yunis, en el sur de Gaza.
Según el comunicado israelí, los presuntos combatientes “representaban una amenaza inmediata” para las tropas, por lo que se respondió con fuego aéreo. También afirmaron haber detectado a otros individuos en Rafá que “dispararon contra las fuerzas”, aunque sin bajas del lado israelí.
¿Qué pasó con el alto al fuego?
El acuerdo alcanzado la semana pasada incluía no solo el alto al fuego, sino también el intercambio de prisioneros y la entrega de cuerpos de personas fallecidas durante la guerra.
Hamás ha liberado hasta ahora 20 rehenes vivos y nueve cadáveres, mientras que Israel ha liberado a más de mil 900 palestinos de sus prisiones y entregado 120 cuerpos.
Sin embargo, las autoridades israelíes mantienen restricciones al ingreso de ayuda humanitaria, argumentando demoras por parte de Hamás en la entrega de restos humanos, quienes aseguran no contar con maquinaria suficiente para recuperar los cuerpos entre los edificios destruidos.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud de Gaza, la ofensiva israelí iniciada el 7 de octubre de 2023 ha dejado hasta ahora 67 mil 967 palestinos muertos y 170 mil 179 heridos. Las autoridades locales aseguran que la cifra real podría ser mucho mayor, ya que decenas de cuerpos siguen bajo los escombros.
