El ejército de Israel anunció la aprobación del marco operativo para una nueva ofensiva en la franja de Gaza, enfocada en la Ciudad de Gaza y los campos de refugiados cercanos. La acción busca desmantelar los últimos bastiones de Hamas y liberar a los rehenes israelíes retenidos en el territorio.
Testigos reportaron intensos ataques aéreos y artillería, así como la presencia de tanques israelíes en los barrios de Tal al Hawa y Zeitun, donde se demuelen casas y miles de civiles han huido hacia zonas más seguras.
Impacto en la población y contexto internacional
Según la Defensa Civil de Gaza y fuentes médicas, 45 palestinos murieron el miércoles, incluidos menores, mientras que más de dos millones de habitantes enfrentan la amenaza de hambruna. Hamas denunció la ofensiva como una «escalada peligrosa» y anunció movilizaciones frente a embajadas sionistas y estadounidenses.
El anuncio coincide con conversaciones preliminares de Hamas en El Cairo, mediadas por Egipto, Qatar y Estados Unidos, para lograr un alto el fuego temporal. Israel mantiene que su objetivo es desmilitarizar Gaza y no ocuparla, mientras enfrenta presión interna e internacional por la situación de los rehenes y los daños a la población civil.
