Desde finales de agosto, cerca de 480.000 palestinos han dejado la Ciudad de Gaza y se han desplazado hacia el sur del territorio, informó el Ejército de Israel. Esta cifra surge en medio de la intensificación de la ofensiva israelí en la ciudad más poblada de la franja, con la intención declarada de neutralizar a Hamas, considerado un grupo terrorista por Israel y otros países.
“La estimación es de alrededor de 480.000”, confirmó un portavoz militar a la AFP, mientras la ONU había calculado previamente que un millón de personas vivían en Ciudad de Gaza y sus alrededores.
El cierre del paso fronterizo de Allenby
El desplazamiento masivo se suma a las complicaciones en materia de ayuda humanitaria. Tras el ataque de un conductor de camión que abrió fuego en el cruce fronterizo de Allenby, causando la muerte de dos soldados israelíes, el paso permanece cerrado. La Autoridad de Aeropuertos de Israel confirmó que la suspensión afecta a todos los convoyes que transportan ayuda humanitaria desde Jordania hacia Gaza.
El Estado Mayor israelí, liderado por Eyal Zamir, anunció que se reforzará la seguridad a lo largo de la frontera oriental, incluyendo Allenby, para prevenir incidentes similares y garantizar la cooperación estratégica con Jordania.
Víctimas del ataque y consecuencias humanitarias
El ataque del camión de ayuda humanitaria dejó como víctimas al teniente coronel de la reserva Isaac Harosh, de 68 años, y al suboficial Oran Hershko, de 20 años. Este incidente ilustra las tensiones en la región y complica la entrada de ayuda a Gaza, donde la población enfrenta escasez de alimentos, medicinas y servicios básicos, agravando la crisis humanitaria.
Israel controla estrictamente el ingreso de bienes al territorio palestino, y la ONU y otras organizaciones internacionales han alertado sobre el riesgo creciente de hambre y enfermedades debido a los bombardeos.
Desplazamiento y contexto político
Los desplazamientos masivos reflejan la gravedad de la ofensiva israelí y su impacto sobre la población civil. El paso de Allenby es crucial para los palestinos de Cisjordania, quienes dependen de este cruce para viajar al extranjero, y ahora la interrupción temporal afecta también la entrada de camiones de ayuda humanitaria destinados a Gaza.
El Ejército enfatizó que la ofensiva busca neutralizar a Hamas, pero las consecuencias sobre la población civil son inevitables, lo que mantiene la crisis humanitaria bajo la lupa internacional.
