Al menos 11 personas murieron y 13 siguen desaparecidas tras las intensas lluvias que comenzaron el lunes en Indonesia. Las precipitaciones provocaron inundaciones y deslizamientos de tierra en Bali y la provincia de Nusa Tenggara Oriental.
En Nusa Tenggara Oriental, tres miembros de una familia murieron después de que su casa fuera arrastrada por el agua, y cinco personas permanecen desaparecidas en el distrito de Nagekeo. En Bali, los rescatistas recuperaron ocho cuerpos y buscan a otros ocho residentes desaparecidos, según las autoridades locales.
Inundaciones afectan ciudades y zonas turísticas
La crecida de los ríos arrasó con nueve ciudades y distritos en Bali, sumergiendo al menos 112 vecindarios. Lodo, rocas y árboles cayeron sobre aldeas, mientras edificios se derrumbaban y eran arrastrados por las corrientes.
Rescatistas y soldados ayudaron a niños y adultos mayores a subir a los techos para ponerse a salvo, mientras autos flotaban en aguas fangosas, según videos publicados por la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate.
Las autoridades cortaron electricidad y agua, obligando a hoteles, hospitales y restaurantes a usar generadores. Además, los deslizamientos en 18 vecindarios afectaron tiendas, casas, carreteras y puentes, dejando graves daños materiales y afectando la actividad turística en la isla.
