En una operación que demuestra la efectividad de la cooperación internacional, las autoridades de Trinidad y Tobago incautaron el jueves 268 kilogramos de marihuana, valorados en más de 29 millones de dólares, de una embarcación pesquera que presuntamente provenía de Venezuela.
El comisario del TTPS, Allister Guevarro, destacó que esta acción refleja la solidez del aparato de inteligencia local y la eficacia policial cuando hay apoyo internacional.
Detalles del decomiso y arrestos
La droga estaba contenida en nueve bolsas, cada una con paquetes de cannabis envueltos en papel marrón, encontrados flotando en el mar cerca de la embarcación sospechosa.
Tres personas a bordo lograron escapar lanzándose al mar, mientras que dos fueron detenidas, incluyendo un trinitense y un latinoamericano, quienes fueron trasladados a Staubles Bay, Chaguaramas.
Cooperación regional e internacional
Según Guevarro, el tráfico de drogas es una amenaza transnacional que requiere colaboración entre países. En este caso, Estados Unidos desplegó buques e infantes de marina en el Caribe, sumando esfuerzos con Trinidad y Tobago para frenar las operaciones de narcotráfico que involucran a Venezuela.
Presión sobre Venezuela y el Tren de Aragua
El gobierno estadounidense incrementó recientemente la presencia militar frente a las costas venezolanas y realizó ataques contra presuntas narcolanchas del grupo Tren de Aragua. Además, la recompensa por información sobre Nicolás Maduro se duplicó a 50 millones de dólares, aumentando la tensión regional.
Respuesta venezolana y movilización militar
Por su parte, la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez acusó a Guyana y Trinidad y Tobago de actuar como “vasallos” de Estados Unidos y advirtió sobre la movilización de buques y millones de milicianos en cinco regiones costeras de Venezuela como parte de un “refuerzo especial” de su seguridad nacional.
Impacto y relevancia de la operación
Esta incautación resalta la importancia de la inteligencia policial y la cooperación internacional para combatir el narcotráfico en el Caribe. La operación también evidencia la creciente tensión entre Estados Unidos y Venezuela y el esfuerzo conjunto de los países de la región por proteger sus fronteras marítimas.
