La activista Greta Thunberg anunció a través de su cuenta de Instagram que a finales de agosto participará en una flotilla internacional con el objetivo de romper el bloqueo naval que mantiene Israel sobre la franja de Gaza. Esta iniciativa busca enviar ayuda humanitaria y llamar la atención sobre la situación en la región.
Greta Thunberg convoca a 44 países
Según informó Israel National News, el 31 de agosto partirán decenas de barcos desde España, en lo que se describe como el intento más grande hasta ahora para romper el cerco marítimo. Posteriormente, el 4 de septiembre se unirán más embarcaciones que zarparán desde Túnez y otros puertos.
Además, Greta invitó a la movilización simultánea en más de 44 países, con manifestaciones y acciones solidarias para presionar contra el bloqueo y mostrar apoyo al pueblo palestino.
La flotilla de junio interceptada por Israel
Greta Thunberg ya formó parte de la llamada Flotilla de la Libertad en junio, un grupo que intentó llegar a Gaza con ayuda humanitaria pero fue interceptado por el ejército israelí el 8 de junio. El barco en que viajaba, el Madleen, fue llevado al puerto de Ashdod.
De los doce activistas a bordo, cuatro, entre ellos Thunberg, aceptaron ser deportados voluntariamente. El resto fue detenido y sometido a procesos legales antes de ser expulsados. Las autoridades israelíes impusieron una prohibición de ingreso a Israel durante 100 años para estos activistas.
Acción con impacto político y social
Esta nueva travesía es vista como un esfuerzo renovado para llamar la atención internacional sobre el bloqueo marítimo y la crisis humanitaria en Gaza. La participación de Greta Thunberg, reconocida mundialmente por su activismo climático, suma visibilidad y presión mediática a esta causa.
Las acciones simultáneas en decenas de países también buscan que la sociedad civil mundial exija un cambio en las políticas que mantienen el asedio y limiten la movilidad y el acceso a recursos básicos de la población en Gaza.
Se espera que esta flotilla parta a finales de agosto y que las manifestaciones continúen durante los primeros días de septiembre. El éxito o rechazo de esta iniciativa será vigilado por gobiernos y organizaciones internacionales, ya que podría reactivar el debate sobre el bloqueo y la situación política en Medio Oriente.
