La crisis política y social en Nepal continúa agravándose. Este martes, Rajyalaxmi Chitrakar, esposa del ex primer ministro Jhalanath Khanal, falleció tras sufrir graves quemaduras cuando manifestantes incendiaron su vivienda en Katmandú con ella dentro, confirmaron fuentes hospitalarias a la agencia EFE.
Rajyalaxmi Chitrakar no sobrevivió a las heridas
Chitrakar fue trasladada en estado crítico al Hospital de Quemados de Kirtipur, donde los médicos intentaron salvarle la vida. Sin embargo, murió durante el tratamiento debido a la gravedad de sus lesiones.
El episodio refleja la escalada de violencia que atraviesa Nepal en medio de protestas masivas encabezadas por jóvenes de la llamada “Generación Z”.
¿Qué está pasando en Nepal?
Nepal atraviesa una crisis política y social tras las masivas protestas contra el cierre temporal de 26 redes sociales y denuncias de corrupción en el gobierno. Las manifestaciones, impulsadas principalmente por jóvenes de la Generación Z, comenzaron el lunes y se intensificaron rápidamente.
Los jóvenes nepaleses, acostumbrados a usar aplicaciones como WhatsApp, Facebook e Instagram para comunicarse, salieron a calles para manifestarse por el veto de las plataformas. La policía de Nepal respondió con balas, gas lacrimógeno y cañones de agua, dejando un saldo de al menos 25 muertos. Aunque el gobierno levantó la restricción horas después, la frustración social continuó creciendo.
La capital, Katmandú, se convirtió en un campo de batalla. Residencias privadas de líderes políticos fueron atacadas:
- La del ex primer ministro K. P. Sharma Oli, recientemente dimitido, fue incendiada.
- El ex primer ministro Sher Bahadur Deuba sufrió un asalto en su casa.
- Su esposa, Arzu Rana Deuba, actual ministra de Exteriores, también resultó agredida en un incidente que quedó registrado en videos difundidos en redes sociales.
Parlamento y edificios oficiales, bajo fuego
Las turbas no solo se centraron en figuras políticas. También prendieron fuego a varios edificios oficiales, entre ellos el Parlamento, la Oficina de la Presidencia y la sede del Tribunal Supremo. Además, fueron atacados medios de comunicación, incluido el complejo de Kantipur, el grupo de prensa más importante de Nepal.
Ante la escalada, el Ejército de Nepal emitió un comunicado pidiendo calma y moderación para “evitar más pérdidas humanas y materiales” y apeló a encontrar una “solución pacífica mediante el diálogo político”.
En la misma línea, el alcalde de Katmandú, Balendra Shah, hizo un llamado a los manifestantes para frenar la violencia y evitar un mayor derramamiento de sangre.Sin embargo, la renuncia del primer ministro K. P. Sharma Oli y de varios de sus ministros, anunciada este martes, no logró calmar a la población ni detener las protestas que ya han puesto a Nepal en una de sus peores crisis en décadas.
