Bajo un cielo despejado y con miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV elevó un mensaje que resonó más allá de los muros del Vaticano: “El acuerdo de paz ha dado una chispa de esperanza en Tierra Santa”.
Durante el Ángelus dominical, el pontífice pidió “valor” a los líderes mundiales que buscan poner fin al conflicto en Gaza, antes de la cumbre internacional en Sharm el Sheik, presidida por Donald Trump y Abdel Fattah al Sisi.
El Papa, nacido en Estados Unidos y con nacionalidad peruana, recordó que “dos años de guerra han dejado muerte y destrucción en los corazones de millones”. Su llamado fue un ruego por la reconciliación, no solo en Medio Oriente, sino en todo el mundo.
Una chispa de esperanza en Tierra Santa
El pontífice destacó el acuerdo preliminar para el alto el fuego en Gaza como un paso crucial tras la ofensiva israelí que dejó más de 67 mil palestinos muertos desde octubre de 2023. “El camino hacia la paz debe ser justo, duradero y humano”, afirmó ante una multitud que lo escuchó en silencio.
El mensaje de León XIV se enmarca en un contexto global marcado por crisis humanitarias, desplazamientos masivos y tensiones políticas.
Con voz pausada, pidió a los líderes que asistan a la cumbre “continuar valientemente hacia un futuro donde el otro no sea enemigo, sino hermano”.
Gaza y Ucrania: el eco del sufrimiento
Durante su mensaje, el Papa también dedicó palabras a Ucrania, país que sigue sufriendo ataques a civiles e infraestructura crítica.
“Mi corazón está con la población que sufre sin luz, sin calor y con miedo”, expresó.
El llamado del pontífice coincidió con declaraciones del presidente ucraniano Volodímir Zelensky, quien instó a Trump a extender su mediación también a Europa del Este. La guerra en Ucrania, recordó León XIV, “no puede quedar en el olvido”.
“Incluso en la oscuridad más oscura, Dios está con nosotros”
En un tono profundamente espiritual, León XIV habló de la fe como refugio ante la guerra. “La Iglesia está cercana al dolor de los pueblos que sufren”, afirmó. Su mensaje fue recibido con emoción por miles de peregrinos durante el Jubileo de la Espiritualidad Mariana, donde también pidió orar por los niños víctimas de la guerra.
Antes de concluir, el Papa extendió una bendición especial a su segundo país, Perú, que atraviesa un momento político delicado tras la destitución de la presidenta Dina Boluarte.
Pidió que “el diálogo y la unidad prevalezcan sobre la división”.
Un mensaje universal de reconciliación
El discurso de León XIV fue, más que un llamado diplomático, una declaración moral ante un mundo fragmentado por conflictos. En tiempos donde la violencia parece dominar las noticias, el Papa recordó que la paz no es ausencia de guerra, sino presencia de justicia.
Mientras los líderes se preparan para la cumbre en Egipto, el eco de sus palabras resuena como una plegaria colectiva:
“Que el valor supere el miedo y que la esperanza no se extinga en Gaza ni en Ucrania”.
