En San Andrés de Giles, un pequeño pueblo bonaerense rodeado de trigo y maíz, el aire de cambio que en 2023 impulsó a Javier Milei empieza a disiparse. Dos años después, los vecinos que lo apoyaron con fervor viven entre la frustración y la incertidumbre.
Jacqueline Garrahan, ex maestra rural, acomoda libros en la biblioteca pública. En su voz se mezclan la decepción y la nostalgia:
“Creí que Milei iba a terminar con la corrupción y hoy me siento traicionada”.
Como muchos en el pueblo, votó con la esperanza de un futuro mejor, pero las promesas se diluyeron ante la inflación y la inestabilidad económica.
El termómetro social de un pueblo que creyó en el cambio
San Andrés de Giles fue símbolo de alternancia: en 2019 eligió al peronista Alberto Fernández; en 2023, apostó por el ultraliberal Milei. Sin embargo, en las recientes legislativas provinciales, el voto regresó al peronismo.
“Yo voté a Milei porque quería algo distinto, pero ahora me siento decepcionada”, confiesa Natalia Schiro, empleada farmacéutica. “Todo se encareció y no hay certezas”.
Según el sociólogo Gabriel Vommaro, de la Universidad Nacional de San Martín, el fenómeno refleja un patrón:
“Los votantes de Milei buscaban una salida al estancamiento, pero su desencanto puede fragmentarse en opciones de centro-derecha o abstención”.
Milei y la pérdida del encanto político
La figura disruptiva que una vez capturó a los argentinos con su retórica antisistema hoy se enfrenta a su propio desgaste. Las derrotas parlamentarias, los escándalos por presunta corrupción y su estilo agresivo han erosionado el vínculo con el electorado moderado.
“Yo creía que él venía a pacificar, pero es violento, agresivo”, lamenta la bibliotecaria Garrahan.
Mientras tanto, la inflación, aunque más lenta, sigue golpeando los bolsillos. El apoyo internacional de Donald Trump no ha bastado para estabilizar la economía ni para recuperar la confianza ciudadana.
El campo, entre la esperanza y la incertidumbre
Aldana Guanzini, productora de tercera generación, resume el sentimiento rural:
“Nos alegramos cuando eliminaron los impuestos a la exportación, pero a los tres días los restituyeron. No podemos proyectar”.
Con una economía inestable y la falta de claridad en las políticas agrícolas, muchos productores ven con escepticismo la posibilidad de un cambio real.
“El campo siempre siembra, contra viento y marea”, dice Aldana, pero sin el entusiasmo de antaño.
El gobierno, en minoría en ambas cámaras, busca ganar bancas para sostener sus reformas. Sin embargo, los analistas no prevén una victoria contundente. La narrativa libertaria que sedujo al interior profundo parece haberse topado con la realidad de la gestión.
Un voto en revisión
Mientras el país se prepara para las legislativas del 26 de octubre, el desafío de Milei será recuperar la confianza perdida. Su capacidad para transformar el desencanto en renovación política definirá no solo su futuro, sino el de un modelo de país.
En pueblos como San Andrés de Giles, la gente observa, duda y recuerda: la esperanza puede volver, pero ya no con los mismos ojos.
