China levanta restricciones a exportaciones de tierras raras tras pacto con EE.UU.

China levanta restricciones a exportaciones de tierras raras tras pacto con EE.UU.
China levanta restricciones a exportaciones de tierras raras tras pacto con EE.UU.

El anuncio que sacudió los mercados tecnológicos llegó desde Pekín. El Ministerio de Comercio de China informó la suspensión por un año de las restricciones impuestas a la exportación de tierras raras, materiales para baterías de litio y diamantes sintéticos industriales.

La medida entra en vigor de manera inmediata y se mantendrá hasta noviembre de 2026. Con este movimiento, China cumple una de las principales exigencias de Estados Unidos dentro del nuevo pacto comercial acordado entre Xi Jinping y Donald Trump en Busan, Corea del Sur.

El levantamiento de las restricciones representa un punto de inflexión en la guerra comercial que durante meses enfrentó a las dos potencias más grandes del planeta.

Una tregua que redefine la competencia tecnológica

La decisión no surge de manera aislada. En su reciente encuentro, Xi y Trump pactaron una serie de compromisos mutuos para reducir aranceles y liberar el comercio bilateral.

Como parte de este acuerdo, Pekín eliminará un arancel adicional del 24% sobre productos estadounidenses y retirará las medidas antidumping sobre algunas fibras ópticas. En respuesta, Washington reducirá del 57% al 47% los gravámenes medios aplicados a bienes de origen chino.

Este equilibrio temporal busca dar oxígeno a las cadenas de suministro globales, afectadas por años de tensiones. Especialmente las industrias de vehículos eléctricos, energías renovables y microtecnología, altamente dependientes de los materiales controlados por China.

El poder de las tierras raras en la era digital

China concentra cerca del 50% de las reservas mundiales de tierras raras pesadas, minerales esenciales para fabricar desde turbinas eólicas hasta chips avanzados y motores eléctricos.

El control de Pekín sobre la extracción y procesamiento de estos materiales ha sido motivo de fricción con Occidente. En abril pasado, China impuso licencias obligatorias para exportar siete de los diecisiete minerales de este grupo, lo que generó desabasto en sectores estratégicos.

La suspensión actual alivia esa presión, aunque las licencias sobre ciertos elementos seguirán vigentes. Aun así, el gesto de Beijing ha sido interpretado como una señal de apertura, en momentos en que la economía china busca recuperar el dinamismo exportador perdido tras las restricciones.

Un repunte inmediato en las exportaciones

Los datos económicos ya reflejan el impacto del anuncio. Solo entre septiembre y octubre, las exportaciones de tierras raras crecieron un 75%, tras tres meses consecutivos de caída.

Este repunte impulsa también la confianza de los mercados internacionales, que ven en la tregua comercial una oportunidad para estabilizar los precios de los minerales tecnológicos y reducir los riesgos de escasez.

A nivel geopolítico, el movimiento fortalece la imagen de cooperación pragmática entre Estados Unidos y China, en un momento en que ambos países buscan evitar una nueva escalada comercial con efectos globales.

El mineral que puede cambiar la historia

En el corazón de cada teléfono, de cada vehículo eléctrico y de cada chip avanzado, hay una pequeña parte del mundo que depende de la diplomacia. Las tierras raras, invisibles para la mayoría, se han convertido en el nuevo oro del siglo XXI.

Con esta decisión, China no solo levanta restricciones: abre la puerta a una nueva etapa de cooperación internacional. Una tregua frágil, pero decisiva, en la competencia por el liderazgo tecnológico global.

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