La economía chilena muestra señales mixtas tras la Cuenta Pública de Boric; el cobre y el IPSA marcan la pauta. Conoce los hechos.
La economía chilena se encuentra en un punto de debate, con la «decepción» del sector empresarial ante la Cuenta Pública del Presidente Boric contrastando con el optimismo gubernamental y las proyecciones de crecimiento.
La última Cuenta Pública del Presidente Gabriel Boric ha generado «decepción del mundo empresarial y economistas» en Chile. Estos actores lamentaron la falta de anuncios robustos para impulsar la actividad económica y vincularon parte de los «logros» destacados por el Presidente al fracaso de reformas que el mismo gobierno promovió.
A pesar de esta crítica, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, mantiene una perspectiva optimista, esperando que 2025 sea «un buen año económico a pesar de todos los vientos en contra que vienen del mundo externo». Esta proyección se apoya en una expansión del Imacec (Índice Mensual de Actividad Económica) del 2.5%. La marcada diferencia entre el optimismo gubernamental y la «decepción» del sector empresarial revela una desconexión significativa entre la narrativa política y la confianza económica. Esto sugiere que, si bien algunos indicadores macroeconómicos pueden ser positivos, el sector privado percibe una ausencia de políticas claras y pro-crecimiento o un entorno regulatorio estable, lo que podría obstaculizar la inversión a largo plazo y el dinamismo económico general.
El Impacto del Cobre y el Mercado Bursátil
El precio del cobre sigue siendo un factor crucial para la economía chilena. El Comité de Expertos ha fijado el precio estimado del cobre para 2025 en US$4.09 la libra, un valor que impacta directamente las exportaciones y los ingresos fiscales del país.
La divergencia entre la visión del gobierno y el sector privado en Chile subraya la importancia de la confianza para el crecimiento económico sostenido.
Sin embargo, en un reflejo de la cautela del mercado, JP Morgan ha degradado su recomendación para la bolsa chilena de «sobreponderar» a «neutral», citando factores que «desinflan al IPSA». Esta decisión refleja una preocupación por el desempeño del mercado de valores chileno en el corto plazo.
«El ministro Mario Marcel espera que 2025 sea ‘un buen año económico a pesar de todos los vientos en contra que vienen del mundo externo’.»
La economía chilena se encuentra en un punto de equilibrio delicado, donde las proyecciones macroeconómicas positivas se enfrentan a la cautela del sector privado y las dinámicas del mercado global de commodities.
El debate sobre la dirección económica de Chile continúa, con el cobre y la confianza empresarial como indicadores clave.
