La Defensa Civil de Gaza informó que al menos 36 palestinos murieron este sábado debido a los ataques del ejército israelí en la Franja, incluidos varios niños. Entre los fallecidos, 21 murieron cerca de centros de ayuda humanitaria y seis más, incluidos tres menores, en zonas de campos de refugiados y en al Mawassi.
El ejército israelí cuestionó estas cifras, argumentando que las instituciones de Gaza están bajo control de Hamás y podrían registrar muertes no relacionadas con el conflicto.
Crisis humanitaria sin precedentes
La situación en Ciudad de Gaza es catastrófica, según Mahmud Basal, portavoz de la Defensa Civil. Miles de habitantes permanecen sin comida ni agua potable y muchos se refugian en escuelas o instalaciones públicas.
Ghassan Kashko, residente de Gaza, relató que su familia vive en una escuela convertida en refugio. “Ya no tenemos comida ni agua potable… hemos olvidado lo que es dormir”, comentó, destacando la falta de seguridad y servicios básicos para los civiles atrapados.
Barrios bajo fuego constante
Durante casi una semana, un barrio de Ciudad de Gaza ha sido sometido a bombardeos continuos, afectando a más de 50,000 personas, la mayoría sin acceso a alimentos, agua ni asistencia médica. Basal acusó a Israel de limpieza étnica en barrios como Zeitun y Tal al Hawa.
Los equipos de rescate enfrentan restricciones de acceso, dificultando la atención de heridos y la evacuación de civiles vulnerables, mientras el conflicto continúa escalando.
Objetivos militares y contexto del conflicto
Israel planea tomar control de Ciudad de Gaza y de los campos de refugiados vecinos con el fin de derrotar a Hamás y liberar a los rehenes secuestrados en el ataque del 7 de octubre de 2023, que desencadenó la actual escalada bélica.
El conflicto de más de 22 meses ha dejado a Gaza en un estado crítico, con infraestructura devastada, hospitales saturados y población civil atrapada entre los enfrentamientos.
Perspectivas internacionales
La comunidad internacional observa con preocupación el incremento de víctimas civiles, especialmente menores, y la situación humanitaria que amenaza con agravar la crisis en la región. Organismos de derechos humanos han pedido cesar los ataques sobre zonas civiles y garantizar el acceso a ayuda humanitaria.
