La ciudad de París se encuentra en estado de «vigilancia roja», el máximo nivel de alerta, debido a una ola de calor excepcional que ha llevado los termómetros hasta los 40°C. Como medida de precaución, el acceso a la cima de la Torre Eiffel ha sido cerrado temporalmente.
París Bajo Alerta Máxima
París y su área metropolitana están en estado de emergencia climática. La agencia meteorológica nacional, Météo-France, ha elevado la alerta por canícula a nivel rojo, el máximo posible, para este martes 1 y miércoles 2 de julio. Se anticipan temperaturas extremas que podrían alcanzar los 40 grados centígrados en la capital francesa.
La medida más simbólica y visible de esta crisis ha sido el cierre del acceso a la cima de la Torre Eiffel. Las autoridades del monumento han decidido clausurar temporalmente el tercer y último piso como medida de precaución. La dilatación del metal provocada por el calor extremo puede afectar el correcto funcionamiento de los ascensores y comprometer la seguridad de los miles de turistas que la visitan a diario.
La Ciudad Activa su Plan de Emergencia
Ante la gravedad de la situación, el Ayuntamiento de París ha desplegado un amplio plan de emergencia para proteger a sus ciudadanos, especialmente a los más vulnerables.
- «Îlots de Fraîcheur» (Islas de Frescor): Se ha activado una red de más de 1.400 espacios climatizados por toda la ciudad. Estos «refugios climáticos» incluyen museos, bibliotecas, piscinas e incluso iglesias, que abren sus puertas para ofrecer un respiro del calor asfixiante.
- Parques Abiertos por la Noche: Para combatir las «noches tropicales», en las que la temperatura no baja de los 20°C, numerosos parques y jardines de la ciudad han extendido su horario de cierre hasta la medianoche. Además, 140 espacios verdes permanecen abiertos las 24 horas.
- Cierre de Escuelas: La alerta roja ha forzado el cierre, total o parcial, de aproximadamente 1.350 centros escolares en toda la región de Île-de-France, afectando la rutina de miles de familias.
Medidas contra la Contaminación Agravada por el Calor
El calor extremo no solo representa un riesgo directo para la salud, sino que también tiene un grave efecto secundario: agrava la contaminación atmosférica. Las altas temperaturas y la intensa radiación solar disparan los niveles de ozono troposférico, un gas irritante y nocivo para el sistema respiratorio.
Para combatir este problema, las autoridades han implementado medidas drásticas para reducir el tráfico rodado:
- «Forfait Antipollution»: Se ha activado un billete especial de transporte que permite realizar viajes ilimitados en toda la red de metro, RER y autobús (RATP) por solo 4 euros al día.
- Estacionamiento Gratuito: De forma complementaria, se ha decretado la gratuidad del estacionamiento residencial en las calles de París, incentivando a los ciudadanos a dejar su vehículo privado en casa.
Bañarse en el Sena: Una Promesa Puesta a Prueba
En medio de la crisis, una de las grandes promesas de los pasados Juegos Olímpicos se pone a prueba. Este verano, y coincidiendo con la ola de calor, se han abierto por primera vez en décadas zonas de baño autorizadas en el río Sena y en el río Marne. La apertura de estos tres puntos de baño gratuitos en el marco de «Paris Plages» es un momento simbólico que pone a prueba la calidad del agua y la capacidad de la ciudad para ofrecer nuevas soluciones de ocio y refresco a sus habitantes.
