Un panel científico del gobierno japonés calcula una probabilidad de hasta el 18% de un sismo de magnitud 7+ en 30 años. Conoce las zonas y el riesgo.
Una escalofriante advertencia científica ha puesto a Japón en vilo. Un panel gubernamental ha calculado una probabilidad alarmantemente alta, de hasta un 18%, de que un «mega terremoto» de magnitud 7 o superior sacuda las costas del centro y oeste del país en las próximas tres décadas.
Japón, una nación forjada por el fuego y el temblor de la tierra, se enfrenta a una nueva y cuantificada amenaza. El Comité de Investigación de Terremotos del gobierno ha publicado una evaluación de riesgos que ha resonado en todo el archipiélago: existe una probabilidad combinada de entre el 16% y el 18% de que un terremoto de magnitud 7.0 o superior se origine en una de las 23 principales fallas activas marinas en el Mar de Japón en los próximos 30 años.
Esta advertencia, surgida tras un reanálisis motivado por el devastador terremoto de la Península de Noto en enero de 2024, ha transformado un miedo latente en un riesgo estadístico tangible, obligando a millones de personas a confrontar la posibilidad de un desastre.
«Un 10 por ciento en los próximos 30 años es una cifra alta, que indica que (un gran terremoto) podría ocurrir mientras estamos vivos. Esperamos que la gente tome medidas.» – Naoshi Hirata, jefe del comité y profesor emérito de la Universidad de Tokio.
La psicología del miedo: más allá de las estadísticas
Para el público japonés, esta advertencia no es solo un dato. Se suma a la ansiedad nacional por la amenaza mucho mayor del mega terremoto de la Fosa de Nankai, para el cual el gobierno ya estima una probabilidad del 70-80% en 30 años, con un potencial de casi 300,000 muertes.
Japón vive en un estado de «alerta perpetua». El trauma colectivo del terremoto y tsunami de Tohoku en 2011 está siempre presente. Esta nueva advertencia, aunque para una región diferente, reaviva esos miedos y refuerza la sensación de que un gran desastre no es una cuestión de «si», sino de «cuándo».
El desafío de la preparación: ¿está Japón realmente listo?
El gobierno japonés tiene planes ambiciosos, como reducir en un 80% las muertes proyectadas por el sismo de Nankai mediante el refuerzo de edificios, la construcción de diques y la mejora de los sistemas de evacuación.
Sin embargo, existe una peligrosa brecha entre la información y la acción. Un estudio realizado tras una alerta de mega terremoto emitida en agosto de 2024 reveló un fenómeno preocupante: la «fatiga de la alerta». Aunque el 83% de la población se enteró de la advertencia, solo una pequeña fracción tomó medidas concretas:
- 19.7% revisó sus suministros de emergencia.
- 8.1% aseguró sus muebles para evitar que cayeran.
Esta apatía es el mayor enemigo de la preparación. En un país con el conocimiento y la tecnología para mitigar desastres, la batalla final se libra en la mente de cada ciudadano: superar la complacencia y tomarse la amenaza en serio antes de que sea demasiado tarde.
La ciencia ha hablado. Ha puesto un número y un plazo a la amenaza. Ahora, Japón se enfrenta a una carrera contra el tiempo, no solo para reforzar su infraestructura, sino para reavivar el sentido de urgencia en su población.
