Un exhaustivo estudio científico que analiza las tormentas severas en Europa durante más de siete décadas (1950-2023) ha lanzado una seria advertencia: el granizo de gran tamaño, definido como pedrisco de 5 centímetros de diámetro o más, se está volviendo más habitual y destructivo en el continente, una tendencia que los expertos vinculan de manera inequívoca con el cambio climático de origen humano.
La investigación, destacada por el meteorólogo Mario Picazo, revela que el riesgo de estas peligrosas granizadas probablemente aumentará en el futuro debido a un sistema climático terrestre cada vez más enérgico. Esta conclusión se basa en una sólida base de datos y modelos estadísticos que han permitido rastrear la actividad tormentosa europea, mostrando un incremento en el hemisferio norte mientras disminuye en el sur.
Las Causas Científicas del Fenómeno
Los científicos atribuyen este alarmante incremento a una combinación de factores interrelacionados, todos ellos exacerbados por el calentamiento global:
* Mayor Inestabilidad Atmosférica: Una atmósfera más cálida tiene la capacidad de retener una mayor cantidad de humedad. Cuando este aire cálido y húmedo asciende y se topa con capas de aire más frío en altitudes superiores, se generan corrientes ascendentes mucho más fuertes. Estas potentes corrientes son cruciales para la formación del granizo, ya que permiten que las partículas de hielo permanezcan suspendidas en la nube durante más tiempo, ascendiendo y descendiendo repetidamente, y acumulando más capas de hielo en cada ciclo hasta que su peso supera la fuerza de la corriente y caen a la tierra.
* Tormentas Eléctricas Severas Más Frecuentes: El cambio climático está directamente relacionado con un aumento en la frecuencia e intensidad de las tormentas convectivas severas, aquellas que producen fuertes vientos, abundante aparato eléctrico y granizo. Regiones de Europa Central y Meridional, como Italia, Francia y Alemania, han sido testigos de un notable aumento de estos fenómenos en los últimos años. A esto contribuyen no solo un aire más cálido y húmedo, sino también una mayor incidencia de Depresiones Aisladas en Niveles Altos (DANAs) y temperaturas de la superficie del mar y océanos progresivamente más elevadas, lo que intensifica la evaporación.
* Cambios en la Corriente en Chorro (Jet Stream): Los expertos también han observado alteraciones en la dinámica atmosférica, específicamente en la corriente en chorro, el flujo de aire a gran altitud que dirige los sistemas de tormentas. El calentamiento del Ártico está volviendo esta corriente más errática y ondulada. Esta dinámica puede provocar que los sistemas meteorológicos permanezcan estacionarios sobre una misma zona durante períodos más prolongados, permitiendo que las tormentas lentas que producen granizo depositen mayores cantidades de hielo en áreas específicas.
Consecuencias Devastadoras y una Nueva Realidad Climática
Las implicaciones de este aumento en el tamaño y la frecuencia del granizo son graves y multifacéticas. El impacto no se limita al campo, donde las cosechas pueden ser arrasadas, sino que se extiende a las zonas urbanas, con bolas de hielo capaces de destrozar vehículos, ventanas y tejados de edificios. Algunos de estos episodios ya han generado facturas por daños que superan los mil millones de euros, además de causar heridos e incluso víctimas mortales.
Un ejemplo alarmante de esta nueva realidad se vivió en Azzano Decimo, en el norte de Italia, en julio de 2023, donde se recogió un granizo de 19 centímetros de diámetro, una dimensión que sorprendió a la comunidad científica y que se acerca peligrosamente al récord mundial de 20.3 centímetros registrado en Dakota del Sur (EE.UU.) en 2010. Históricamente, las tormentas de granizo gigante eran más comunes en las Grandes Llanuras de Estados Unidos o en regiones de Sudamérica como Argentina. Su creciente aparición en Europa sugiere una alteración significativa de los patrones meteorológicos globales.
«El granizo se hace más grande y frecuente en muchas zonas de Europa. Es la conclusión a la que ha llegado un equipo de expertos que ha estudiado las tormentas severas que afectaron al viejo continente entre 1950 y 2023.» – Mario Picazo, eltiempo.es )
Esta transformación del granizo, de ser percibido como un desastre natural esporádico a una consecuencia cada vez más previsible del cambio climático, obliga a una reevaluación urgente. Las infraestructuras y las evaluaciones de riesgo en Europa podrían no estar preparadas para esta «nueva normalidad» de supergranizadas. El impacto económico y social, sumado al ambiental, convierte este fenómeno en un problema de primer orden que podría impulsar nuevas regulaciones, el desarrollo de productos de seguros adaptados y la inversión en tecnologías de protección, abriendo incluso un nuevo subsector económico en torno a la «adaptación al granizo».
Mientras tanto, el pronóstico para hoy en algunas regiones de España, como La Rioja, indica un aumento de la nubosidad y temperaturas máximas en ascenso, un recordatorio de la constante actividad atmosférica.
¿Has experimentado tormentas de granizo más severas en tu zona? Comparte tu experiencia.
