«Agradezco a Dios que estamos vivos»: La vida en los refugios de Israel

"Agradezco a Dios que estamos vivos": La vida en los refugios de Israel
"Agradezco a Dios que Estamos Vivos": La vida en los refugios de Tel Aviv mientras los misiles redecoran la ciudad

Para millones de israelíes, la vida se ha reducido a un sprint de 90 segundos hacia el refugio más cercano. El testimonio de Tal Friedlander, cuyo apartamento fue destruido, pinta un cuadro vívido del terror y la extraña normalidad de la vida bajo ataque.

«Ellos (Irán) quieren destruirnos, pero somos fuertes». La frase, cargada de una mezcla de desafío y agotamiento, es de Tal Friedlander. Hace unas horas, tenía un apartamento en el centro de Israel. Ahora, solo tiene los escombros y la historia de cómo sobrevivió.

Su testimonio, recogido por la agencia AFP, es una ventana a la realidad que viven millones de israelíes desde que Irán desató su represalia. No es una vida normal; es una existencia suspendida entre el sonido de una sirena y el estruendo de una explosión.

Sugerencia: Una foto impactante pero no gráfica de un coche calcinado o un edificio dañado en Tel Aviv o Bat Yam, para ilustrar la destrucción material.

El relato de un superviviente

Friedlander relata los momentos de terror con una claridad escalofriante. «Entramos rápidamente al refugio. Después de minutos escuchamos una gran explosión. Sabíamos que era algo grave», detalla.

El peligro no terminó con el impacto. «Había humo dentro del refugio y comenzó a desmoronarse. Teníamos miedo de salir». Durante diez agónicos minutos, él y otros permanecieron atrapados, sin saber qué encontrarían fuera. Cuando finalmente salieron, su hogar ya no existía.

«Es solo daño material. Agradezco a Dios que estemos vivos». – Tal Friedlander, residente israelí cuyo apartamento fue destruido.

Esta experiencia se ha replicado a lo largo del país. En Bat Yam, al sur de Tel Aviv, dos mujeres murieron tras el impacto de un proyectil en un edificio de ocho plantas. En la región de Sefelá, los servicios de emergencia atendieron a decenas de heridos, varios de ellos graves. Los hospitales en Haifa y Tel Aviv están tratando a un flujo constante de heridos por los bombardeos.

La vida en los refugios: Una rutina anormal

Para los israelíes, la vida en estado de guerra es una «normalidad» trágica a la que se han visto forzados a acostumbrarse. La infraestructura de defensa civil es omnipresente:

  •  * Refugios en Casa: La mayoría de los apartamentos modernos tienen una «habitación segura» de hormigón armado.
  •  * Búnkeres Públicos: En las calles, paradas de autobús, colegios y universidades, hay refugios públicos diseñados para albergar a decenas de personas.
  •  * Alertas en el Móvil: Una aplicación del Mando del Frente Interno da a los ciudadanos entre 30 segundos y un minuto y medio para encontrar refugio, dependiendo de su proximidad a la frontera.

Los colegios y muchos espacios públicos permanecen cerrados. La población vive en un estado de alerta permanente, con la instrucción de permanecer cerca de espacios seguros.

Mientras el Gabinete de Guerra de Israel, liderado por Benjamin Netanyahu, Yoav Gallant y Benny Gantz, delibera sobre la próxima fase de la ofensiva, la población en tierra vive el conflicto en su forma más cruda. No como una decisión estratégica, sino como una carrera por la supervivencia, un sonido en el cielo y una oración susurrada en la oscuridad de un refugio.

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