Este lunes, el Gobierno de México y el Gobierno del Estado de Yucatán formalizaron un acuerdo que busca impulsar la productividad agropecuaria y garantizar la seguridad alimentaria en la entidad. El convenio, publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), estará vigente de 2025 a 2030 y pretende fortalecer el desarrollo rural sustentable mediante la coordinación de políticas públicas y acciones conjuntas entre ambos niveles de gobierno.
Este esfuerzo se enmarca en el derecho constitucional de todos los mexicanos a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad. El convenio establece mecanismos de colaboración para brindar apoyo técnico, capacitación, infraestructura, insumos y financiamiento al campo yucateco.
El acuerdo reconoce que el desarrollo del medio rural debe atender las necesidades específicas de las comunidades campesinas y fomentar el uso eficiente de los recursos naturales. A través del trabajo coordinado, se buscará mejorar las condiciones de vida de la población rural y fomentar la producción sostenible de alimentos.
Agricultura tradicional maya en declive
La firma del convenio cobra especial relevancia ante el declive de la agricultura tradicional maya, un fenómeno documentado en diversas comunidades del sur del estado. La pérdida de prácticas ancestrales como la milpa —modelo que combinaba maíz, frijol, calabaza y otros cultivos— ha sido acelerada por el cambio climático, la migración, el avance de los monocultivos y la falta de apoyo institucional. Muchos jóvenes han abandonado el campo y los saberes heredados han comenzado a desaparecer.
En ese contexto, el convenio podría representar una oportunidad para revitalizar prácticas agrícolas con enfoque local y sostenible, al tiempo que se promueve la innovación y el uso de nuevas tecnologías. Para ello, será fundamental que las políticas implementadas respeten y valoren los conocimientos tradicionales y que las comunidades indígenas participen activamente en el diseño e implementación de los programas.
De acuerdo con el documento, las acciones estarán alineadas al Programa Especial Concurrente para el Desarrollo Rural Sustentable, cuyo presupuesto dependerá del Decreto de Egresos aprobado cada año. Además, se establece la obligación de evaluar los avances y ajustar las estrategias conforme a los resultados.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural estará representada por su titular y un equipo operativo en territorio yucateco, mientras que el gobierno estatal contará con la participación de las secretarías de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura Sustentables, así como Administración y Finanzas.
En un momento en que la seguridad alimentaria es un reto global, este acuerdo busca garantizar que Yucatán cuente con un campo más productivo, justo y sostenible.
