En 2024, Yucatán registró 370 defunciones fetales, según datos del INEGI. De ellas, 351 se reportaron en los registros civiles y 19 fueron incorporadas digitalmente por la Secretaría de Salud, lo que muestra un esfuerzo por mejorar la captación de este indicador.
Las principales causas fueron las complicaciones del embarazo y factores maternos, responsables de casi la mitad de los casos, seguidas por otros trastornos en el periodo perinatal. En ocho de cada diez muertes, la pérdida del bebé ocurrió antes del parto, mientras que en casi dos de cada diez sucedió durante el alumbramiento.
El acceso a la atención médica prenatal jugó un papel importante. Aunque casi el 80% de las madres acudió a consultas, la mayoría solo recibió entre una y cinco revisiones en todo el embarazo. Por otro lado, un 16% no tuvo ningún control médico, lo que incrementa los riesgos de complicaciones.
Son madres jóvenes
En cuanto al perfil de las madres, predominan las mujeres jóvenes de entre 20 y 34 años, que en conjunto concentraron dos de cada tres casos. Más de la mitad vivía en unión libre, y la mayoría tenía escolaridad de secundaria o preparatoria. Además, casi dos terceras partes no estaban incorporadas a la actividad laboral.
Estos datos del INEGI muestran que en Yucatán el fenómeno de la mortalidad fetal está ligado a factores sociales y de salud que requieren mayor prevención: más controles prenatales, atención médica oportuna y acompañamiento a las mujeres jóvenes durante el embarazo.
