En el marco del Día Internacional de la Lucha Contra el Cáncer Infantil, la Secretaría de Salud de Yucatán hizo un llamado a madres, padres y cuidadores para identificar a tiempo los signos de alerta en niñas, niños y adolescentes. La dependencia recordó que muchos tipos de cáncer infantil son curables si se detectan en etapas tempranas y se recibe atención médica oportuna.
En redes sociales, la dependencia explicó que el cáncer infantil no siempre comienza con síntomas evidentes. Por eso insistió en la importancia de observar cambios en el comportamiento, en el estado de ánimo o en la salud física de los menores, y acudir al centro de salud ante cualquier duda.
Entre los principales tipos de cáncer que pueden afectar a la población infantil se encuentran el linfoma, que se desarrolla en los ganglios linfáticos; la leucemia, que se origina en la médula ósea; el retinoblastoma, que puede manifestarse como una luz blanca en uno o ambos ojos; los tumores del sistema nervioso central; y el osteosarcoma, que afecta los huesos. También alertaron sobre el aumento de volumen en tórax o abdomen y la asimetría en los testículos como posibles señales de advertencia.
La Secretaría de Salud subrayó que el diagnóstico temprano aumenta considerablemente las posibilidades de tratamiento exitoso. Por ello, invitó a la población a mantener los chequeos regulares y a no dejar pasar señales que puedan parecer pequeñas, pero que podrían marcar una gran diferencia.
La principal petición es observar, actuar y acudir a la unidad de salud más cercana ante cualquier señal de alerta. “Detectar a tiempo el cáncer infantil puede significar más oportunidades de vida y bienestar para las niñas, niños y adolescentes de Yucatán”, indicó la dependencia.
TIPOS DE CÁNCER MÁS FRECUENTES
- Linfoma: se desarrolla en los ganglios linfáticos
- Leucemia: cáncer originado en la médula ósea
- Retinoblastoma: luz blanca en uno o ambos ojos
- Tumores del sistema nervioso central
- Osteosarcoma: cáncer originado en los huesos
SIGNOS Y SÍNTOMAS
- Bolitas en el cuello mayores a dos centímetros en axilas o ingle
- Palidez y cansancio
- Mareos, tropezones y/o caídas frecuentes
- Moretones repentinos sin justificación
- Crecimiento de abdomen
- Dolor de cabeza y cambios de humor repentinos
- Fiebre sin motivo, por más de 7 días que no cede
- Dolor de huesos y/o articulaciones
- Sudoración abundante
- Sangrado de encías y nariz
- Disminución de apetito y pérdida de peso no intencionada
- Luz blanca en uno o ambos ojos
