El eco de la voz de Grecia Quiroz resonó entre la multitud que se congregó en Uruapan. Aún con el dolor latente por el asesinato de su esposo, el alcalde Carlos Manzo, la mujer tomó el micrófono para enviar un mensaje claro:
“La lucha debe continuar, pero sin violencia”.
La noche del sábado marcó un antes y un después en la historia reciente de Michoacán. El ataque que terminó con la vida de Manzo, un líder social y promotor del llamado Movimiento del Sombrero, desató una ola de protestas que, en algunos casos, se tornaron violentas. Sin embargo, su viuda busca devolverle sentido al legado que construyeron juntos: una lucha por la justicia y la dignidad, pero siempre desde la paz.
El llamado de una viuda: “Hagámoslo con mesura”
Frente a los disturbios que estallaron en Uruapan, donde se reportaron daños a tres torres del teleférico en construcción y varios jóvenes detenidos, Grecia Quiroz pidió serenidad.
“Les pido por favor, en memoria de Carlos, que lo hagamos de manera pacífica y civilizada. Su lucha siempre fue contraria a la violencia”, declaró.
Su mensaje no solo fue un llamado a la calma, sino también una reafirmación del espíritu del Movimiento del Sombrero, que surgió como un símbolo de identidad, justicia y resistencia pacífica en la región.
El Movimiento del Sombrero: un legado que sigue
Carlos Manzo promovía una política ciudadana basada en la unión, el respeto y la voz del pueblo. Su imagen con el sombrero se convirtió en emblema de los sectores rurales y urbanos que exigían transparencia, desarrollo y seguridad en Michoacán.
Hoy, tras su muerte, Grecia Quiroz promete continuar esa lucha:
“Vamos a seguir adelante con nuestro movimiento independiente del sombrero. Exigiremos justicia para Carlos, pero con la frente en alto y sin destruir lo que él ayudó a construir.”
El Movimiento del Sombrero, que alguna vez llenó las calles con esperanza, busca ahora convertirse en un símbolo de resistencia pacífica frente a la adversidad.
Justicia sin violencia: el mensaje que puede cambiar el rumbo
Mientras las autoridades investigan el asesinato del alcalde, los llamados a la prudencia se multiplican. Habitantes de Uruapan y otros municipios de Michoacán han comenzado a organizar vigilias y marchas silenciosas, siguiendo la petición de Quiroz.
El deseo es claro: honrar la memoria de Manzo sin replicar la violencia que arrebató su vida. Para muchos, su legado representa la posibilidad de transformar el dolor en unión, y la protesta en propuesta.
