UNAM e IPN cancelan exámenes por trampas y fortalecen seguridad digital

UNAM e IPN cancelan exámenes por trampas y fortalecen seguridad digital
De más de 107 mil aspirantes a bachillerato, 97 fueron sancionados por hacer trampa en línea; UNAM e IPN aplicaron reactivos distintos para evitar fraudes

UNAM e IPN cancelan exámenes por trampas y rediseñan proceso de admisión

Más de 107 mil jóvenes se conectaron durante dos fines de semana consecutivos para presentar uno de los exámenes más esperados del año: el ingreso al bachillerato de la UNAM y el IPN. El proceso, aunque exitoso en términos logísticos, no estuvo exento de retos. Casi un centenar de exámenes fueron cancelados debido a intentos de trampa, una cifra que encendió alertas y provocó ajustes inmediatos en los protocolos de seguridad académica.

Trampas detectadas: uso de celular y filtración del examen

De los 107 mil 790 aspirantes registrados, 97 exámenes fueron cancelados por intentos comprobados de fraude. Los métodos más comunes: el uso de celulares durante la evaluación y la publicación de fragmentos del examen en redes sociales.

Este tipo de actos no sólo infringe los principios de equidad educativa, sino que también obliga a las instituciones a redoblar esfuerzos en tecnología de supervisión, mecanismos antifraude y control de acceso digital.

Reacción institucional: medidas inmediatas para garantizar la equidad

Tanto la UNAM como el Instituto Politécnico Nacional respondieron con firmeza. Informaron que cada turno del examen contó con reactivos distintos, justamente para evitar cualquier beneficio indebido para quienes accedieran a contenido filtrado en redes.

Este rediseño demuestra que las universidades no sólo se apoyan en plataformas digitales, sino que entienden la necesidad de blindar el proceso contra vulneraciones, sin perder de vista la inclusión y la cobertura nacional e internacional.

Abandono, fallas técnicas y respuestas humanas

Aunque los incidentes de trampa acapararon titulares, otras cifras revelan matices importantes del proceso:

  • 1,476 aspirantes no se conectaron a la plataforma
  • Esta cifra representa apenas 1.35% del total registrado
  • Ambas universidades ya trabajan para contactarlos y conocer las razones

Además, 50 estudiantes reportaron fallas de luz o Internet durante la prueba. Lejos de penalizarlos, las instituciones atendieron caso por caso, permitiéndoles presentar el examen sin afectar sus posibilidades.

Este enfoque muestra un equilibrio entre el rigor académico y la empatía institucional, algo fundamental en un sistema educativo que se digitaliza a pasos acelerados.

Tecnología con propósito: IPN apuesta por nuevas herramientas

Arturo Reyes Sandoval, director general del IPN, destacó que más de 700 solicitudes fueron de aspirantes internacionales, un reflejo del prestigio creciente de las instituciones mexicanas.

En un mensaje a través de redes sociales, subrayó que el Politécnico continuará invirtiendo en tecnología educativa y capacitación. Además, reveló que trabajan en el desarrollo de una aplicación de orientación vocacional, herramienta que podría ofrecer a los estudiantes una guía más clara en la elección de su camino académico.

UNAM e IPN: pioneros en un modelo híbrido e inclusivo

Este ciclo marcó la primera vez que el examen de ingreso al bachillerato se aplicó completamente en línea para más de 107 mil aspirantes. Lo que hace unos años parecía impensable hoy es una realidad impulsada por la necesidad, pero también por la innovación.

La digitalización de procesos tan sensibles como el acceso a la educación exige confianza, transparencia y adaptabilidad. Y tanto la UNAM como el IPN han dejado claro que no permitirán que unos cuantos comprometan la legitimidad de miles.

Un nuevo perfil del aspirante: conectividad, vocación y vigilancia

Detrás de cada examen hay una historia. Un joven en Chiapas que lidia con una conexión inestable. Una aspirante en Monterrey que se preparó todo el año. Una familia en Nueva York que espera ansiosa los resultados.

Cada uno de ellos forma parte de un nuevo ecosistema educativo, en el que la conectividad digital, la vocación profesional y el seguimiento estricto son piezas inseparables del mismo rompecabezas.

Integridad, inclusión y futuro educativo

El examen de ingreso a bachillerato en la UNAM y el IPN no fue solo una prueba académica; fue una prueba de resiliencia institucional. La cancelación de 97 exámenes por fraude demuestra que la vigilancia funciona, pero también que la cultura de la honestidad aún debe fortalecerse.

Al mismo tiempo, la atención personalizada a quienes enfrentaron dificultades técnicas y el interés por contactar a quienes no se conectaron reflejan un compromiso profundo con el acceso equitativo a la educación.

En un país donde la educación media superior es un punto de inflexión para millones de jóvenes, estos pasos no son menores. Son la base para un sistema más justo, moderno y confiable.

Salir de la versión móvil