Ucrania entrega su bandera a la Virgen de Guadalupe y pide paz

En su aniversario de independencia, Ucrania ofreció su bandera en la Basílica de Guadalupe como plegaria por la paz y esperanza.

Ucrania entrega su bandera a la Virgen de Guadalupe y pide paz
Ucrania entrega su bandera a la Virgen de Guadalupe y pide paz

En el marco del 34 aniversario de su independencia, Ucrania llevó a cabo un acto cargado de simbolismo en México: la entrega de su bandera nacional a la Basílica de Guadalupe, el santuario mariano más visitado del continente.

La encargada de negocios de la embajada ucraniana, Viktoriia Khaladzhy, fue quien presentó la ofrenda durante la misa de las 9:00 de la mañana. El gesto buscó poner bajo el manto de la Virgen de Guadalupe a todo el pueblo ucraniano que vive las consecuencias de la guerra con Rusia desde 2022.

“Hoy, en el lugar más sagrado de México, entregamos nuestra bandera a la intercesión de la Virgen de Guadalupe, faro de esperanza y refugio de millones. Pedimos por quienes han perdido sus hogares, por nuestros soldados y por todas las familias que anhelan la paz”, expresó Khaladzhy.

El simbolismo de la bandera

La diplomática explicó que la entrega no fue un simple protocolo diplomático, sino una ofrenda espiritual. Los colores de la bandera ucraniana, subrayó, encierran un mensaje de esperanza:

  • Azul: el cielo sereno y la paz profunda que anhela su pueblo.
  • Amarillo: los campos de trigo, fuente de vida y resiliencia de la nación.

La bandera fue recibida por Juan Raymundo Maya Paz, sacristán mayor de la Basílica, quien destacó la importancia de este gesto como signo de amistad entre México y Ucrania.

Una casa para todos los pueblos

Durante la misa, el sacerdote recordó que la Basílica es un santuario universal, donde todas las culturas y naciones encuentran un lugar de acogida.

“Tengo el gran gusto de recibir esta bandera con todo respeto, porque será colocada junto con las de otros países. Cada nación es recordada en este templo: sus autoridades, su gente, su desarrollo, y pedimos por su bienestar bajo la protección de nuestra madre santísima de Guadalupe”, señaló.

En la ceremonia estuvieron presentes embajadores y representantes de la Unión Europea, así como de países como Países Bajos, Polonia, Alemania, Perú, Bulgaria, República Checa, Rumania y Eslovaquia.

El acto se convirtió en un momento de comunión internacional, donde la fe y la diplomacia se encontraron bajo la figura de la Virgen del Tepeyac.

Un llamado a la esperanza

El regalo de Ucrania a la Virgen de Guadalupe es más que un gesto religioso: es un mensaje al mundo de que, aun en medio del dolor de la guerra, persiste la esperanza de la paz.

La Basílica de Guadalupe, visitada cada año por millones de peregrinos, se transformó en un punto de unión entre culturas y credos, recordando que la fe puede convertirse en un puente de fraternidad en tiempos de crisis.

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