El turismo en México dio señales de recuperación durante los primeros tres meses de 2025, pero aún no logra alcanzar los niveles que tenía en 2024. Así lo dio a conocer el INEGI en su reporte más reciente, en el que señala que el Producto Interno Bruto Turístico —es decir, todo lo que genera el turismo para la economía— creció solo 0.3% respecto al trimestre anterior.
Aunque este pequeño aumento puede parecer positivo, en comparación con el mismo periodo del año pasado, el PIB turístico sigue 1.2% abajo. Esto significa que el turismo mexicano aún no se recupera del todo.
Para entenderlo mejor, pensemos que el turismo es como un globo: este trimestre el globo creció un poquito, pero sigue siendo más pequeño que el del año pasado.
Lo que más creció: las compras de los turistas extranjeros
Una de las mejores noticias es que el consumo turístico receptivo —que es el dinero que gastan los turistas extranjeros en México— aumentó 3.3% en este primer trimestre. En comparación anual, el aumento fue del 18.8%, lo que indica que cada vez más personas del extranjero vienen a México y gastan más.
Por ejemplo, si antes los turistas gastaban en promedio 100 mil pesos durante su estancia en Cancún, ahora podrían estar gastando 118 mil. Esto beneficia directamente a hoteles, restaurantes, transportistas, guías de turistas, vendedores de artesanías y más.
Pero bajó el turismo nacional
Por otro lado, el turismo nacional —es decir, los mexicanos que viajan dentro del país— disminuyó 0.1% respecto al trimestre anterior y cayó 4.3% si se compara con el mismo periodo del año pasado. Esto puede deberse a varios factores: la inflación, la inseguridad en algunas zonas o simplemente porque las familias tienen menos dinero disponible para vacacionar.
Por ejemplo, si en 2024 una familia de Veracruz planeaba visitar Playa del Carmen durante Semana Santa, este año quizá ya no pudo hacerlo por el alza en los precios de transporte o alojamiento.
¿Es buena o mala esta noticia?
Depende cómo se mire. Por un lado, que el turismo extranjero esté creciendo es una excelente noticia, porque deja muchas divisas y mantiene vivos los negocios turísticos en lugares como Cancún, Playa del Carmen, Tulum o la Riviera Maya. De hecho, Quintana Roo es uno de los estados que más aportan al PIB turístico de México, gracias a sus playas, parques naturales y buena conectividad aérea.
Pero, por otro lado, que el turismo nacional siga bajando es preocupante. Los mexicanos representan una gran parte del consumo turístico del país, y si ellos dejan de viajar, muchas economías locales lo resienten.
¿Qué pasa con los servicios y los bienes turísticos?
El INEGI también reportó que, dentro del PIB turístico, los bienes —como productos que compran los turistas: ropa, recuerdos, artesanías— crecieron 0.9% respecto al trimestre anterior, y 1.1% en comparación anual. En cambio, los servicios —como transporte, alojamiento, tours— apenas crecieron 0.2% y siguen 1.8% por debajo del año pasado.
Esto nos muestra que, aunque los turistas siguen comprando cosas, están gastando menos en servicios. Es como si un visitante viniera a Cancún, comprara sombreros y playeras, pero ya no pagara por un tour en lancha o una visita guiada a Chichén Itzá.
¿Qué se necesita para mejorar?
Para que el turismo en México crezca más fuerte, se necesita incentivar el turismo nacional, hacer más accesibles los viajes internos y garantizar la seguridad de los visitantes. También es importante mantener la calidad de los servicios turísticos y diversificar los destinos, para que no todo se concentre en los mismos lugares.
Mientras tanto, estados como Quintana Roo siguen siendo clave para la recuperación. Cada turista que llega a Cancún o Cozumel impulsa no solo la economía local, sino también la del país entero.
