Tulum, un destino que busca consolidar su imagen de paraíso turístico, enfrenta una compleja realidad en materia de seguridad. A pesar de las cifras que indican una baja en los homicidios en 2025, la percepción de miedo y la presencia del crimen organizado persisten, y la reciente noticia de un segundo feminicidio ha generado una profunda preocupación en la comunidad.
La Paradoja de la Seguridad: Cifras vs. Percepción
Las autoridades han reportado una disminución en los homicidios en Tulum durante 2025. Sin embargo, esta estadística contrasta con la realidad vivida por los habitantes, donde el miedo, el crimen organizado y la inseguridad cotidiana continúan definiendo la vida en esta creciente ciudad costera. Esta discrepancia entre los datos y la percepción ciudadana subraya la necesidad de abordar la seguridad desde una perspectiva más integral, que incluya no solo la reducción de delitos de alto impacto, sino también la recuperación de la tranquilidad y la confianza en las instituciones.
El presidente municipal de Tulum, Diego Castañón, ha destacado la importancia de la adhesión del municipio a la estrategia nacional de seguridad pública, un paso que considera fundamental para la seguridad de las familias. Como parte de estos esfuerzos, se han reforzado las patrullas y la vigilancia en las zonas turísticas, con el objetivo de garantizar visitas seguras y aumentar la confianza de los viajeros.
El Feminicidio: Una Alerta Urgente
La situación de seguridad se ha visto gravemente ensombrecida por la noticia de un segundo femicidio que ha ocurrido en Tulum, coincidiendo con el aniversario de la ciudad. Este trágico evento es un recordatorio doloroso de la violencia de género que afecta a la región y la urgencia de implementar medidas más efectivas para proteger a las mujeres. Los femicidios no solo representan la pérdida de vidas, sino que también generan un profundo impacto en la comunidad, sembrando temor y exigiendo justicia.
La Verdad, Sin Rodeos:
La seguridad en Tulum es un tema que no admite medias tintas. Si bien los esfuerzos por reducir los índices de criminalidad son importantes, es fundamental que las autoridades aborden la raíz de la inseguridad, combatan el crimen organizado y, de manera prioritaria, garanticen la protección de las mujeres. La verdad, sin rodeos, es que la percepción de miedo y la ocurrencia de feminicidios exigen una respuesta contundente y coordinada para restaurar la paz y la justicia en el municipio.
«No podemos hablar de un paraíso si el miedo y la violencia persisten. La seguridad de nuestras familias y la protección de nuestras mujeres deben ser la máxima prioridad.»
