La tragedia que marcó a la Ciudad de México
Hace casi 40 años, el terremoto del 19 de septiembre de 1985 sacudió la Ciudad de México, dejando una de las peores tragedias en la historia del país. Entre los edificios que colapsaron, uno de los más emblemáticos fue el Edificio Nuevo León en el Conjunto Habitacional de Tlatelolco, donde cientos de personas perdieron la vida en cuestión de segundos.
Sin embargo, la historia del Nuevo León no comenzó con su derrumbe. Años antes, este edificio ya era el escenario de misterios y crímenes olvidados, historias que quedaron sepultadas bajo los escombros aquella fatídica mañana.
El Edificio Nuevo León antes del desastre
Construido sobre el suelo fangoso del antiguo lago de Texcoco, el Nuevo León ya presentaba problemas estructurales desde antes del sismo. En 1979, un temblor menor causó su inclinación, lo que llevó a desalojarlo temporalmente. Sin embargo, tras una “rehabilitación”, los residentes regresaron, sin saber que en solo seis años este edificio se convertiría en su tumba.
Pero lo que pocos sabían es que el Nuevo León no solo escondía defectos estructurales, sino también historias de muerte y desapariciones, como la que salió a la luz en 1975, una década antes de su colapso.
Las momias de Tlatelolco: un descubrimiento macabro
El 10 de enero de 1975, un plomero fue llamado para realizar reparaciones en uno de los departamentos del Nuevo León. Al perforar una pared, descubrió un ducto de ventilación obstruido con basura. Entre los escombros, halló algo aterrador: el cuerpo momificado de un hombre joven.
Las autoridades identificaron a la víctima como Eliseo Guadalupe Sergio Gutiérrez Aragón, un empleado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes desaparecido desde diciembre de 1967. Su historia reveló un crimen insólito:
- Eliseo había salido a celebrar su pago con compañeros de trabajo.
- Una discusión por dinero terminó en su asesinato.
- Su cuerpo fue escondido en un saco de correspondencia postal y lanzado por el ducto de ventilación del Nuevo León.
- Durante ocho años, el cadáver se momificó debido a la acumulación de basura.
Pero este no fue el único caso. Días después, en el sótano del mismo edificio, fue encontrado otro cuerpo momificado: Galo Fabio Valdivieso, un profesor alcohólico desaparecido en 1972, cuyo cadáver quedó sepultado entre desechos.
El terremoto de 1985: la tragedia final
El 19 de septiembre de 1985, a las 7:19 AM, el Edificio Nuevo León colapsó casi en su totalidad. De sus 192 departamentos, solo una sección quedó en pie y posteriormente fue demolida con explosivos.
Toda la historia del edificio, sus crímenes y secretos, desapareció con él. Las autoridades nunca pudieron seguir investigando los casos, y los responsables de las muertes previas quedaron impunes.
El legado del Edificio Nuevo León
El derrumbe del Nuevo León simboliza una de las heridas más profundas del terremoto de 1985. Aunque su colapso fue televisado y marcó un antes y un después en la historia de México, sus misterios quedaron enterrados bajo toneladas de escombros.Cuatro décadas después, los habitantes de la Ciudad de México aún recuerdan el sismo, pero pocos conocen las historias sin resolver que el Edificio Nuevo León guardaba antes de su trágico final.
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