La situación política en Estados Unidos está teniendo un efecto congelante en la economía de Tijuana. Según expertos inmobiliarios, la demanda de compra y renta de propiedades en zonas cercanas a la frontera ha caído hasta un 30%, ya que las revisiones más exhaustivas en la garita están desincentivando el estilo de vida transfronterizo.
La vibrante economía fronteriza de Tijuana está sintiendo los efectos de la tensión política y las políticas de seguridad implementadas en Estados Unidos. El mercado inmobiliario, uno de los motores económicos de la ciudad, ha registrado una caída drástica de hasta un 30% en la demanda de viviendas en las áreas más cercanas a la garita internacional de San Ysidro.
Este fenómeno, confirmado por Fermín Kim King, presidente del Consejo Estatal de Profesionales Inmobiliarios de Baja California (CEPIBC), amenaza un modelo de vida que ha definido a la región durante décadas: trabajar en Estados Unidos y vivir en México.
La Causa: Revisiones en la Frontera Desplazan a Residentes
El factor clave detrás de esta desaceleración es el endurecimiento de los controles en los cruces fronterizos. Según Kim King, las «revisiones un poquito más exhaustivas en las garitas» han aumentado drásticamente los tiempos de cruce y la incertidumbre para los miles de trabajadores transfronterizos.
Esta situación ha provocado que muchas personas que antes optaban por vivir en Tijuana para aprovechar un costo de vida más bajo, ahora prefieran mudarse a Estados Unidos para evitar los largos y estresantes trayectos diarios.
«Los emigrados tienen que estar en Estados Unidos, entonces hay ya unas revisiones un poquito más exhaustivas en las garitas y eso hace que mucha de la gente haya empezado a vivir mejor en Estados Unidos.» – Fermín Kim King, Presidente de CEPIBC.
Este cambio de dinámica afecta principalmente a:
* Ciudadanos estadounidenses y residentes legales que trabajaban en San Diego y vivían en Tijuana.
* Mexicanos con visas de trabajo que cruzaban diariamente.
La consecuencia directa es una menor demanda de alquiler y compra de casas y apartamentos en colonias tradicionalmente cotizadas por su proximidad a la línea, como la Zona Centro, Chapultepec o Playas de Tijuana.
Un Ecosistema Económico Vulnerable
Este desplome en el sector inmobiliario no es un hecho aislado; es un síntoma de la fragilidad del ecosistema económico fronterizo. La economía de Tijuana es altamente dependiente de su relación con San Diego y, por extensión, de las políticas federales de Estados Unidos.
Factores como la tensión política, las políticas migratorias y las medidas de seguridad fronteriza tienen un impacto inmediato y tangible en el lado mexicano. Un cambio en los procedimientos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) puede, como se está viendo, reconfigurar el mercado de la vivienda y afectar los ingresos de miles de familias tijuanenses que dependen de las rentas.
Aunque en otras zonas de la ciudad no se reportan alteraciones tan significativas, la caída en el mercado más cotizado es una señal de alerta para la economía local. Expertos señalan que esta tendencia podría continuar si las políticas fronterizas se mantienen o se endurecen aún más.
El futuro del mercado inmobiliario de Tijuana parece estar, más que nunca, ligado no solo a factores locales, sino a las decisiones que se toman en Washington D.C.
