
160 comunidades continúan incomunicadas tras las lluvias
El sonido del agua arrasando con todo a su paso aún resuena en las montañas de Hidalgo y Veracruz. A casi una semana de las intensas lluvias que golpearon con fuerza a cinco estados del país, 160 comunidades siguen incomunicadas, esperando que los caminos se abran y la ayuda llegue por completo.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) confirmó que, a pesar de los trabajos ininterrumpidos de limpieza y reconstrucción, los daños en carreteras y puentes han sido de tal magnitud que algunas poblaciones permanecen aisladas.
“Se han registrado 461 incidencias en la red estatal carretera y caminos alimentadores; de ellas, 178 ya se atendieron con el apoyo de 685 trabajadores, 368 máquinas y 149 frentes de obra”, explicó el titular de la dependencia, Jesús Esteva.
Estados más afectados: el mapa de la incomunicación
Las cifras revelan la dimensión del desastre: Hidalgo concentra 84 comunidades sin acceso, Veracruz 45, Puebla 21 y Querétaro 10. En todos los casos, los derrumbes, deslaves y el colapso de puentes mantienen aisladas a familias enteras que dependen de helicópteros para recibir alimentos, medicinas y agua potable.
En algunos municipios de la sierra hidalguense, las lluvias arrasaron con tramos completos de caminos rurales. Los pobladores, con palas y picos, ayudan a remover lodo y piedras mientras esperan la llegada de maquinaria federal.
“Estamos realizando proyectos ejecutivos para la reconstrucción de puentes afectados, además de labores de limpieza con 300 máquinas y 3 mil trabajadores, apoyados por la Defensa Nacional y la Marina, con **323 equipos y 4 mil 756 elementos”, informó Esteva.
La ayuda llega desde el aire
Con decenas de localidades aún sin conexión terrestre, el apoyo aéreo se ha convertido en una herramienta vital. La SICT informó que 47 helicópteros han sido desplegados para llevar insumos básicos, víveres y atención médica a las comunidades más apartadas.
De ellos, 21 operan en Hidalgo, 17 en Veracruz, siete en Puebla y dos en Querétaro, donde los daños en caminos secundarios hacen imposible el tránsito de vehículos terrestres. Las imágenes compartidas por las autoridades muestran largas filas de pobladores esperando su turno para recibir ayuda desde las aeronaves.
Esfuerzo conjunto de gobierno y fuerzas armadas
El trabajo coordinado entre la SICT, la Defensa Nacional, la Marina y Protección Civil busca restablecer lo antes posible la conectividad entre comunidades. Las brigadas trabajan día y noche bajo condiciones difíciles, enfrentando el riesgo de nuevos deslaves por la humedad persistente.
El despliegue incluye más de 4 mil 700 elementos federales que colaboran en labores de reconstrucción y rescate. Según el titular de la SICT, el compromiso es que todas las comunidades aisladas recuperen su acceso en los próximos días, aunque advirtió que algunas zonas presentan condiciones extremas que podrían retrasar el proceso.
Historias de resistencia en medio del aislamiento
En la sierra de Veracruz, una maestra relata cómo su comunidad ha sobrevivido gracias a la solidaridad: “Nos organizamos para repartir la comida y el agua que llega en los helicópteros. Nadie se queda sin comer”, dice mientras sostiene una caja con arroz y frijoles.
En Hidalgo, un grupo de campesinos abre camino con herramientas rudimentarias para conectar su pueblo con la carretera principal. “No podemos esperar a que todo vuelva a la normalidad, tenemos que hacerlo juntos”, afirma uno de ellos.
Estas historias reflejan no solo la magnitud del desastre, sino también la fortaleza comunitaria ante la adversidad.
El desafío de reconstruir después del desastre
Las autoridades reconocen que el reto no termina con reabrir los caminos. Será necesario reconstruir infraestructura de forma más resistente, invertir en drenajes pluviales y crear planes de prevención más eficaces para futuras emergencias.
El gobierno federal evalúa destinar recursos extraordinarios para reparar los puentes colapsados y fortalecer la red carretera, mientras la Secretaría del Bienestar continúa con el censo de viviendas afectadas para entregar apoyos directos.
La prioridad inmediata, sin embargo, sigue siendo conectar a las comunidades que permanecen aisladas.
Un país que se levanta del agua
El país ha enfrentado en los últimos años una serie de desastres naturales que ponen a prueba su capacidad de respuesta. Pero, una vez más, la combinación de esfuerzo gubernamental, ayuda militar y solidaridad ciudadana demuestra que México tiene la fuerza para levantarse.
La reconstrucción tomará tiempo, pero los primeros pasos ya están en marcha. Cada camino despejado, cada puente reconstruido y cada comunidad reconectada representan una señal de esperanza en medio del lodo.