Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, fue cuestionada sobre la posible imposición de aranceles por parte del gobierno de Estados Unidos, en especial sobre productos como el tomate y el cobre. Su respuesta fue clara y mesurada: “Vamos a esperar para poder informar”.
La postura prudente de la mandataria refleja el tono diplomático que busca mantener en la relación bilateral con Washington, en medio de crecientes tensiones económicas y políticas. La respuesta no solo evitó un posicionamiento precipitado, sino que también subrayó la importancia de la cooperación y el diálogo entre ambos países.
Un mensaje claro: corresponsabilidad en el combate al narcotráfico
Más allá del tema arancelario, Sheinbaum aprovechó la ocasión para enviar un mensaje directo al gobierno de Estados Unidos: ambos países tienen responsabilidades compartidas en el combate al narcotráfico.
«Siempre planteamos nosotros que a nosotros nos toca hacer nuestra parte en México, y a Estados Unidos le toca hacer su parte en Estados Unidos», enfatizó.
Este planteamiento se dio luego de que se revelara que más del 80% de los presos en EE.UU. están vinculados a delitos relacionados con drogas, lo que refuerza el argumento mexicano de que el combate debe incluir acciones concretas del lado estadounidense.
México incauta más de mil laboratorios clandestinos
En su intervención, la presidenta dio a conocer cifras contundentes: más de mil laboratorios clandestinos han sido incautados desde el inicio de su administración. La mayoría de ellos relacionados con la producción de metanfetaminas a partir de precursores químicos.
«Nos corresponde evitar que lleguen estas sustancias a Estados Unidos y lo hacemos desde distintos frentes: desde la atención a las causas, hasta operativos en la frontera norte», explicó.
El señalamiento busca equilibrar la narrativa internacional que, a menudo, responsabiliza únicamente a México del problema del tráfico de drogas. Sheinbaum recordó que mientras México se esfuerza por reducir la oferta, EE.UU. debe hacer lo propio con la demanda y la distribución interna.
Aranceles y diplomacia: el delicado equilibrio
La posible imposición de aranceles por parte de Estados Unidos podría tensar aún más las relaciones comerciales entre ambos países, especialmente en plena transición hacia un nuevo escenario geopolítico en América del Norte.
La negativa de Sheinbaum a profundizar en el tema en este momento también puede interpretarse como un esfuerzo por evitar una confrontación pública y dar tiempo a las vías diplomáticas.
En este contexto, la política exterior mexicana busca mantener un equilibrio entre la defensa de sus intereses nacionales y el sostenimiento de una relación estable y constructiva con su principal socio comercial.
Entre cautela y firmeza
Claudia Sheinbaum ha dejado claro que su gobierno no actuará bajo presión ni reaccionará de manera impulsiva. Frente a temas delicados como los aranceles o el narcotráfico, su postura es la de un Estado que apuesta por el diálogo, pero que no evade responsabilidades.
Con un discurso que mezcla cautela diplomática y firmeza soberana, la presidenta de México busca posicionarse como una interlocutora seria frente a Washington, consciente de los desafíos comunes y de las tensiones que pueden escalar si no se manejan con inteligencia política.
