La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló que detrás de algunos de los bloqueos carreteros organizados por productores de maíz en distintas zonas del país “hay intereses no tan legítimos”, al tiempo que reafirmó que su administración mantiene mesas de trabajo con los agricultores que sí representan causas auténticas.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum enfatizó que el Gobierno de México no enfrenta un escenario de desgobierno, pese a las recientes manifestaciones.
“Hay mesas de trabajo con Sader (Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural), y en algunos casos también hay otros intereses no tan legítimos en estos cierres de carreteras. Pero donde hay interés legítimo de los productores de maíz, hay diálogo”, afirmó.
“No hay desgobierno, hay un gobierno elegido por el pueblo”
En respuesta a las críticas de algunos sectores que han acusado una falta de control en las carreteras, Sheinbaum rechazó cualquier señal de ingobernabilidad y defendió la estabilidad de su administración.
“No veo yo desgobierno, ni tampoco el pueblo de México. Son algunos que están en contra nuestra que ahora utilizan este tema para decir que hay desgobierno, pero hay gobierno elegido por el pueblo”, declaró.
Estas declaraciones llegan luego de varios días de bloqueos carreteros por parte de agricultores que exigían precios más justos para el maíz y otros granos básicos, principalmente en los estados de Guanajuato, Jalisco y Michoacán.
Acuerdos entre agricultores y la Secretaría de Agricultura (Sader)
Tras días de tensión, los productores de maíz y la federación lograron acuerdos la tarde del 29 de octubre. Se estableció un precio de 950 pesos por tonelada de maíz, poniendo fin temporalmente a las protestas.
Luego de más de tres horas de negociación en las oficinas de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), los maiceros confirmaron que suspenderán los bloqueos siempre que los compromisos se cumplan.
“Si no nos cumplen, volveremos a las carreteras”, advirtieron los líderes de los productores.
Los acuerdos también incluyen que los apoyos económicos empiecen a fluir en una semana para los estados de Guanajuato y Michoacán, mientras que en Jalisco los recursos llegarán cuando inicie la cosecha, en aproximadamente un mes.
Un conflicto con raíces históricas
El precio del maíz y los apoyos al campo mexicano han sido temas recurrentes en las últimas décadas. Diversos gobiernos han enfrentado presiones del sector agrícola, que reclama políticas más equitativas ante los costos de producción y la competencia con granos importados.
La administración de Sheinbaum busca equilibrar la política agrícola para proteger a los pequeños productores, sin desatender los compromisos macroeconómicos. En ese contexto, los bloqueos recientes representan tanto un reto político como un recordatorio de las demandas históricas del campo mexicano.El gobierno federal insiste en que el diálogo y los acuerdos prevalecerán sobre los bloqueos, mientras que los productores piden cumplimiento inmediato de los compromisos.
Entre llamados a la calma y advertencias de nuevos cierres, el campo mexicano sigue siendo un punto clave en la agenda de la administración de Sheinbaum.
