
Semarnat espera fallo por daño ambiental en cavernas del Tren Maya
La construcción del polémico Tren Maya continúa envuelta en controversias legales, especialmente en el tramo 5, que conecta Playa del Carmen con Tulum. Una historia que comenzó con la esperanza de dinamizar el turismo y la economía, ahora transita por los senderos inciertos de las aulas judiciales, mientras el medio ambiente se convierte en el centro de una batalla legal.
Todo comenzó con un amparo presentado por ambientalistas y organizaciones civiles que exigen una inspección ambiental en zonas forestales que presuntamente han sido afectadas, como las cavernas Garra de Jaguar y Oppenheimer. Sin embargo, la audiencia clave celebrada el 16 de julio tuvo un giro inesperado: la parte quejosa no se presentó ante el Juzgado del Fuero Común en Playa del Carmen.
¿Qué está en juego en este tramo del Tren Maya?
Las cavernas Garra de Jaguar y Oppenheimer son formaciones subterráneas de alto valor ecológico y cultural. Los quejosos señalan que su integridad está en riesgo por la construcción del tramo 5, que avanza entre densos tramos de selva, cuevas y ríos subterráneos. Sin embargo, hasta ahora, no han logrado demostrar con pruebas técnicas los supuestos daños que denuncian.
Semarnat: “No hay impacto ambiental comprobado”
Luis Antonio Velázquez Solórzano, subdirector de lo Contencioso Administrativo de la Semarnat, sostiene que no existe evidencia de daño ambiental en la zona. “El juzgado negó la suspensión del tramo porque la autoridad ambiental ya evaluó el proyecto y emitió la autorización correspondiente”, subrayó.
Además, confirmó que la secretaría ha cumplido con todos los requerimientos judiciales, desde estudios de impacto ambiental hasta documentación técnica sobre la obra. La Semarnat ha entregado todo ante el Juzgado de Distrito y el Tribunal Colegiado de Mérida, encargado de revisar los amparos interpuestos desde 2021.
Vacaciones judiciales y retrasos en los juicios
A la falta de comparecencia de los quejosos, se suma la pausa por el periodo vacacional en los juzgados, lo que ha detenido cualquier avance hasta agosto. La espera mantiene en suspenso tanto al gobierno federal como a los grupos que se oponen al proyecto.
Velázquez también negó que la Semarnat esté usando estrategias dilatorias, como han acusado algunas organizaciones. Por el contrario, señaló que son los quejosos quienes han promovido múltiples demandas, lo que ha convertido un juicio que pudo durar un año en una disputa que lleva casi cinco años en tribunales.
Tren Maya: una obra ambiciosa bajo la lupa ambiental
Desde su anuncio, el Tren Maya ha sido uno de los proyectos insignia del gobierno federal, pero también uno de los más cuestionados. A pesar de los avances en algunos tramos, otros se han convertido en campos de batalla legal, especialmente en lo relacionado con el impacto ecológico.
Los amparos, las denuncias y las solicitudes de inspección continúan sumándose. En este caso, el resultado judicial podría sentar un precedente importante sobre cómo se manejarán futuras obras de infraestructura en zonas naturales sensibles.
Expectativa ambiental y legal
Mientras la expectativa ambiental y legal sigue creciendo, el destino del tramo 5 del Tren Maya permanece en manos de los jueces. El escenario está definido por la tensión entre el desarrollo económico y la preservación del entorno natural. La historia aún no termina, y cada audiencia, cada documento y cada ausencia como la del pasado 16 de julio, suma un nuevo capítulo en este conflicto que ha captado la atención nacional e internacional.