Secuestro en Culiacán: Empresario asesinado tras deuda de 700 mil pesos

Secuestro en Culiacán: Empresario asesinado tras deuda de 700 mil pesos

El 11 de febrero de 2025, la ciudad de Culiacán, Sinaloa, amaneció con la noticia de un hallazgo trágico: el cuerpo sin vida de Armando Rafael Guerrero Ramírez, un empresario de 45 años, fue encontrado luego de permanecer desaparecido durante casi dos meses. Su secuestro, ocurrido el 20 de diciembre de 2024, había conmocionado a la sociedad sinaloense, pero el final de su historia llegó con más dolor cuando se reveló que el móvil detrás de su cautiverio fue una deuda pendiente.

Un empresario en peligro: la deuda que desató la tragedia

Armando Guerrero fue secuestrado en la comunidad de El Alto del Coyote, en Culiacán, cuando viajaba en su camioneta Toyota Tundra de modelo 2013. En su último contacto con su familia, él había sido citado en el fraccionamiento Campestre Colinas de San Antonio, un lugar que se convertiría en el último escenario conocido antes de su desaparición. Según las investigaciones, su secuestro tuvo como origen una deuda de 700 mil pesos, una cifra que parece pequeña en comparación con la tragedia que se desató.

La búsqueda de justicia: tres detenidos y una investigación abierta

La noticia de la muerte de Armando Guerrero fue confirmada por la institución educativa Colegio Chapultepec Norte, donde trabajaba su esposa. Su cuerpo fue hallado en un lugar aún no revelado por las autoridades, lo que alimenta aún más el misterio en torno a su asesinato. Sin embargo, la investigación no se detuvo ahí. La fiscalía de Sinaloa, bajo la dirección de Claudia Zulema Sánchez Kondo, ha logrado identificar a tres hombres presuntamente implicados en el secuestro y posterior asesinato de Guerrero. De estos, dos han sido detenidos, Javier “N” de 30 años y Esteban Herminio “N” de 20 años.

Un secuestro que tocó los corazones de los sinaloenses

La familia Guerrero, devastada por la pérdida, había rogado por la liberación de Armando, pidiendo a través de redes sociales que los responsables se arrepintieran de su acción. La hermana de la víctima, Ariadna Guerrero, escribió: “Te pedimos que intervengas en la liberación de Armando Rafael Guerrero Ramírez, que lo devuelvas a su familia y seres queridos”. Este mensaje reflejaba la desesperación de una familia que no comprendía cómo una deuda había podido llevar a una tragedia tan grande.

Un crimen que deja un legado de dolor

El caso de Armando Guerrero resalta la vulnerabilidad de las personas ante los riesgos de las deudas y el crimen organizado en México. Este asesinato no solo se suma a la creciente lista de casos de secuestros en el país, sino que también pone en evidencia la necesidad de fortalecer la seguridad y la justicia para garantizar que estos delitos no queden impunes.

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