Sarampión repunta un 13% en la península de Yucatán tras vacaciones

Luego del periodo vacacional de Semana Santa, los casos de sarampión registraron un aumento que ha obligado a las autoridades sanitarias a mantener el monitoreo constante de la enfermedad y con ello lograr la contención de los casos, así como las posibles complicaciones que pudieran surgir de los pacientes identificados con el virus activo en su organismo.

De acuerdo con el Informe de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud federal, del 3 al 10 de abril los casos aumentaron un 11%, al pasar de 21 a 28 contagios semanales. Una semana después, del 10 al 17 de abril, el incremento fue del 13%.

En ese último periodo, Quintana Roo concentró la mayoría de los casos con 25, seguido de Yucatán con dos y Campeche con uno. En lo que va del año, la región acumula 230 casos confirmados: 191 en Quintana Roo, 35 en Yucatán y cuatro en Campeche.

El informe epidemiológico señala que los grupos de edad con máscasos confirmados en la península son los menores de 1 a 4 años, los niños de 5 a 9 años y los adultos jóvenes de 25 a 29 años.

Especialistas explican que en el caso de los menores, el contagio suele estar relacionado con esquemas de vacunación incompletos o con la falta de refuerzos. En adultos jóvenes, puede influir el desconocimiento sobre su historial de vacunación o la ausencia de refuerzos aplicados en la infancia.

A pesar del incremento de contagios, hasta el momento no se han confirmado defunciones en la península, lo que indica que los casos han sido atendidos oportunamente y bajo vigilancia médica.

612 casos bajo sospecha

Además de los contagios confirmados, la península mantiene 612 casos sospechosos: 383 en Quintana Roo, 188 en Yucatán y 41 en Campeche. 

Se trata de pacientes que acudieron a consulta médica con síntomas asociados a infecciones respiratorias y compatibles con sarampión, pero que no se realizaron las pruebas diagnósticas indicadas por el personal de salud. Debido a ello, el diagnóstico no pudo confirmarse y el tratamiento fue complementario, sin enfocarse específicamente en el manejo del virus.

Las autoridades sanitarias señalaron que no en todos los casos los pacientes presentaron de inicio las lesiones características del sarampión, lo que hizo necesario realizar estudios para diferenciarlo de otras enfermedades respiratorias.

Los factores del repunte

El infectólogo Alejandro Muñiz explicó que este tipo de incrementos no son casuales y están directamente relacionados con el comportamiento social durante las vacaciones.

“El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas que existen. Basta con que una persona infectada esté en un espacio cerrado o concurrido para que el virus se disperse con facilidad. Durante Semana Santa, vimos una combinación de factores como la alta movilidad, reuniones familiares, turismo y espacios compartidos que facilitaron la transmisión”, dijo.

El especialista detalló que, aunque muchas actividades se realizan al aire libre, el riesgo no desaparece.

“Aunque se piense que en playas o espacios abiertos el riesgo es menor, la realidad es que hay momentos de cercanía constante como transporte, filas, restaurantes, hoteles, los cines. Incluso en albercas, donde hay contacto cercano y prolongado entre personas, se generan condiciones para que el virus circule”, comentó.

Muñiz recordó que el sarampión se transmite a través de gotículas respiratorias que se expulsan al hablar, toser o estornudar. Estas partículas pueden permanecer en el aire o en superficies durante varias horas.

“No es necesario un contacto directo prolongado. Una persona puede contagiarse simplemente por estar en el mismo espacio donde alguien infectado estuvo minutos antes. Por eso, en temporadas vacacionales, donde hay rotación constante de personas en un mismo lugar, el riesgo aumenta considerablemente”, explicó.

Síntomas y señales de alerta

El especialista señaló que es importante identificar los síntomas a tiempo para evitar la propagación y contribuir al trabajo de las autoridades sanitarias para la contención de la enfermedad.

“El sarampión inicia como un cuadro similar a una gripe en donde tenemos fiebre, tos, ojos rojos y malestar general. Posteriormente aparece una erupción en la piel que comienza en el rostro y se extiende al resto del cuerpo”, dijo.

Ante estos signos, recomendó evitar el contacto con otras personas y acudir a atención médica. Además, destacó que ante el aumento de casos, el llamado principal es a reforzar la vacunación, especialmente en menores de edad.

“No hay que caer en el pánico, si hay un aumentó, pero no es de alarmarse. Sin embargo es importante ser prevenidos, la vacuna es la herramienta más efectiva para prevenir el sarampión. Cuando hay esquemas incompletos o personas no vacunadas, el virus encuentra una puerta abierta para propagarse.

“Estos incrementos son una señal de alerta. Si no se refuerzan las coberturas de vacunación y la vigilancia epidemiológica, los casos pueden seguir aumentando en las siguientes semanas”, compartió.

RECOMENDACIONES PARA PREVENIR CONTAGIOS

   • Completar esquema de vacunación

   • Evitar contacto cercano con personas enfermas

   • Usar cubrebocas en espacios cerrados si hay síntomas

   • Lavarse las manos con frecuencia

   • Ventilar espacios cerrados

   • Evitar acudir a lugares concurridos si se presentan síntomas

GRUPOS MÁS VULNERABLES

   • Niñas y niños sin esquema completo de vacunación

   • Personas con sistemas inmunológicos debilitados

   • Adultos no vacunados

   • Mujeres embarazadas

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